<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555</id><updated>2011-08-05T10:54:04.750-07:00</updated><category term='MAKING IN'/><category term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><category term='crítica'/><category term='VIERNES 3 AM'/><category term='making off'/><category term='laura luna mascherano'/><title type='text'>ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS</title><subtitle type='html'>blog de la novela "últimas 2 horas y 58 minutos"</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-612246512376590486</id><published>2010-09-12T06:23:00.000-07:00</published><updated>2010-09-12T10:55:22.155-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='laura luna mascherano'/><title type='text'>LA CORRESPONDENCIA DE LAURA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TIzUag5vJ7I/AAAAAAAAB-A/bgnzhJp17-s/s1600/siesta.JPG"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 368px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TIzUag5vJ7I/AAAAAAAAB-A/bgnzhJp17-s/s400/siesta.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5516017195595802546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;He aquí una selección de los emails que le escribieron a Laura algunos de los que leyeron el libro: Laura, me diste permiso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura? Mmmh...vos no me conoces...Pero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;alguien se enamoró de ti hasta los tuétanos, o, mejor dicho, de tu voz en tu programa radiofónico. Alguien te busca por calles porteñas, por piscinas azules y norias oxidadas. Ya estuviste en los sueños de su mejor amigo. Ya os visteis en una azotea sevillana. Pero ahora te busca y tú prefieres que no vaya. Alguien se está recuperando de su amnesia profunda, salva sirenas, recita versos de Raúl Gómez Jattín, tiene tú número, es lo único que tiene...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo, son la 1.31. Yo estoy en mi habitación y estoy escribiendo a un personaje literario. No sólo le escribo si no que desenmascaro el amor loco de otro personaje que desde el principio me cayó bien. Intenté evitarlo pero ella tenía que saberlo, para mi era necesario. No se lo qué pasará después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos.&lt;br /&gt;Cristina Gómez  (crisgabia@hotmail.com)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Cristina...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Soy Laura. Ya sabía que había alguien enamorado de mí desde lo del programa de radio. Conocí en Sevilla al narrador de la historia que vos leíste, creo incluso que fuimos amigos, pero desde el principio fui clara, y le conté mi vida, y supo que lo nuestro no era posible. Luego él quiso escribir una novela con todo lo que no fue. Te podés imaginar que no me gusta que haya dado mi email para que yo siga contando esta historia. Es él quien quería contarla, y no yo. Lo que sucede es que han pasado muchas cosas en mi vida desde el punto final. El narrador al que vos acompañaste por Buenos Aires no tocó el timbre de mi puerta ni una sola vez. Ni siquiera sé si sigue en Buenos Aires... En fin, tampoco me importa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;No me importa porque la noche que aquel tipo amnésico marcó mi teléfono lo cambió todo. Al principio desconfiaba. Hablaba muy bizarro el tipo, e insistía en que nos veamos. Parecía nervioso. No sé, me dio miedo, pero cuando me dijo que había encontrado el libro de Jattín que él me había regalado, tuve que aceptar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Le indiqué qué colectivo había que tomar para San Telmo, el barrio donde vivo (¿conocés Buenos Aires?). Obviamente no le di la dirección de mi casa: quedamos en vernos en el boliche donde suelo tomar cerveza roja, entre Estados Unidos y Brasil, detrás de plaza Dorrego. Es el único que queda abierto a esas horas. Me vestí (creo que me pinté los labios) y salí de nuevo a la calle. Creo que casi la mitad de los pasos que di fueron a la carrera...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Perdoname, Cristina, ahora tengo que dejarte (por algo que tiene que ver con esta historia, acaban de llamarme por teléfono y tengo que salir).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Prometo escribirte apenas pueda.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un beso!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabés? creo que sé algo más de tu historia, el narrador me contó cómo fué el día que te regaló el libro de Jattín. Fué el olor a mate de aquel café lo que le hizo recordar. Empezó, sin que yo pudiera pararle, a describir casi sin comas ni respiros aquel día asfixiante en que compartisteis por primera vez al colombiano. Intuí que él si que había tocado el timbre de tu puerta. Aunque no me atreví a preguntárselo.&lt;br /&gt;Yo también tengo que irme Laura&lt;br /&gt;Besos!&lt;br /&gt;Cristina Gómez  (crisgabia@hotmail.com)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Cristina:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;¿de verdad conocés al narrador de la historia? ¿o al hombre que no tomó el carril de la derecha la mañana del 11 de septiembre de 2001?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Cuando lo conociste, ¿cómo pudiste pensar que llegó a tocar mi puerta? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;¿Quién sos?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Tal vez podrías ayudarme a descubrir lo que no logro explicarme: qué hacía el libro que yo le dediqué en el suelo de un taxi en Bogotá.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Si sabés algo más de esta historia, escribime.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura? recuerdas el argentino de voz rota del encuentro de cuentacuentos? La historia de los personajes literarios que se reunían cada noche? Hace algún tiempo yo también acabé, por casualidad, formando parte de una novela. Tuve una curiosa enfermedad cutánea. Creo que se llamaba pitiriasis rosada y llegaba con la primavera. Una mancha madre y muy rosa que iba repartiendo sus pequeñas crias rositas, ásperas, apenas inflamadas por todo mi cuerpo. Salía una vez en la vida, dos como mucho. Conmigo estaba a gusto, y se quedó tres primaveras. Mientras, en verano, otoño, invierno... un año, dos, tres... alguien muy cercano buscaba enfermedades raras para la protagonista de una novela que acababa de salir de una nevera. Así, yo acabé dentro de aquella historia y poco a poco me fui abriendo camino en el mundo de los personajes de ficción. Ahora ha pasado el tiempo, y cada vez, por desgracia, estoy más en el mundo real y menos en el novelesco pero aún conservo grandes amigos de aquella época. Es por eso que compartí mate y café con el que yo creía narrador de tu historia, aunque lo recuerdo vagamente y bien podría ser el hombre que tomó el carril de la derecha la mañana del 11 de septiembre del 2001. Ambos están locos por ti, Laura y eso es lo que me hace confundirlos. Pero eso no importa ahora, a ti lo que te vuelve loca es descubrir cómo acabó el libro de Jattín en el taxi. La respuesta sería muy sencilla si consiguiéramos hablar con aquel taxista colombiano y, como las dos sabemos, ese taxista es ahora también, por casualidad, un personaje literario. Me encanta, es mi vuelta al mundo de los sueños, al mundo de los niños invisibles, de las posadas mágicas junto al mar, de los pájaros que dan cuerda al mundo... Encontraré al taxista, a ver si sabe algo...&lt;br /&gt;Cristina Gómez  (crisgabia@hotmail.com)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Cristina:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;perdoname por la demora en responderte, pero tengo demasiado laburo y no tengo tiempo para casi nada. Te agradezco lo que estás haciendo por mí. Sí, tenés razón, quizás si encontramos al taxista donde el desertor encontró el libro podamos al menos encontrar el filo de la madeja... Pero cómo hacer, no es fácil. El tipo que trajo el libro consigo, que llamó a mi teléfono sólo espera de mí que le devuelva su memoria, y no sabe que el libro que encontró en el taxi segundos antes del accidente es crucial para mí. Lleva un tiempo instalado en mi departamento, y su amnesia es desesperante. Sólo a veces recuerda algo: qué sé yo, nombres de calles, cosas que vivió... nunca nada que termine de devolverle lo que fue. Yo voy a la radio por la noche, y regreso tarde. Siempre deja empanadas o pizza en la mesa, para cuando llego. Él siempre duerme en el sofá, y casi nunca de despierta cuando entro. Creo que piensa que alguna vez tuvimos algo que ver, y no es fácil convencerlo de lo contrario. No sé qué hacer, porque sé que ambos nos necesitamos y porque me da pena. A veces pienso que quizás tendría que escribirle un email al narrador, o leer la novela que vos leíste, para saber, aunque sea de su boca, lo que fue de la vida del tipo que tengo en casa. Por cierto, sí, es el narrador argentino con la voz rota. Una coincidencia espeluznante. Algún día te contaré cómo fue nuestro encuentro en el boliche de la calle Brasil con Estados Unidos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Me gustaría que me contaras vos, ¿cómo fuiste a parar a aquella novela?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora te dejo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un abrazo grande.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Buenas noches, Cristina.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;¿Cristina? ¿Te llegó mi email?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si, si laura, me llegó&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero necesito un tiempo para saber cómo encontrar al taxista. Pienso en la novela, en el narrador, en el amnésico que duerme en tu sofá...Pienso en la vida, que da vueltas como la noria del desierto. En cómo acabé en esas 2 horas y 58 minutos, en cómo serán mis próximas 2 horas, tus próximos 58 minutos, en Jattin... Busco una pista. Cuando te introduces hasta los tuétanos en una novela las cosas nunca vuelven a ser como antes. La ves en cada esquina que cruzas, en los ojos que te miran (y en los que no, porque no), en las calles por las que paseas... Seguiré buscando. Algo me desvelará algún día los secretos como algo tan simple como un sms y un café me metió un día de lluvia y nubes negras en esa historia que cambió tu vida. Tú también mantente atenta a las señales, seguro que las hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso Laura, me voy de puente. La ciudad donde ahora vivo se va a la pradera y yo me voy de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te voy contando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lévatelo al mar, Laura, al amnésico.&lt;br /&gt;A recordar. Y a abrir los ojos bajo el agua. Todos tenemos historias que saben a sal, a arena en la piel al despertar. Que lo huela, lo sienta, lo saboree. Yo ahora estoy en el mar, y llueve, pero este mar me está volviendo cada vez más loca. Pasad una noche allí, o dos, o las que hagan falta. Lleva pizza, o empanada. Que se sienta como en tu casa. Vino, para seguir despertando el alma. Y sal, mucha sal, que siempre se agradece. Haz que se siente, y lo mire, fijamente. Que el mar lo mire a él, inmenso, hipnótico. Que lo sienta, lo huela, lo saboree. Los recuerdos irán viniendo, y tú iras sabiendo, poco a poco…&lt;br /&gt;Si no recuerda hay otra opción, y es que, tal vez, no quiera recordar. Que quiera construirse su mundo, desde tu sofá, desde tu barrio, tu ciudad. O puede que quiera ser tu novio amnésico, o hacer que recuerda que algún día tuvisteis algo. Tal vez él no encontró el libro en el taxi, si no que lo encontró antes y te pensó en Colombia, y te buscó con el libro bajo el brazo. Tal vez eso era lo único que tenía de ti. Tal vez eso era lo único que tenía. O tal vez el taxista colombiano era el narrador, o el hombre que tomó el carril de la derecha el 11 de septiembre y le regaló el libro, en un acto desesperado por olvidarse de ti definitivamente. Tal vez era tan simple como que el libro tenía que volver a tus manos, y el amnésico fue un mero mensajero. Tal vez, Laura, no sé. Prueba con el mar, que nunca falla, y si no ya veremos.&lt;br /&gt;Y a pasarlo bien, que es lo que importa&lt;br /&gt;Cris&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Tal vez tenés razón, Cristina...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;El mar...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Acá en Buenos Aires el mar es un sucio enigma, un horizonte intocable que rodea y salva la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Tal vez lo mejor sería emprender un viaje hacia el mar de verdad, no hacia los ríos con aires de grandeza como el que baña Buenos Aires.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Creo que nos iremos a Mar del Plata. Ahora empieza el otoño, y llueve, y el océano Atlántico está frío, y todo tiene aire de fin de fiesta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ya te contaré.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un abrazo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura, tengo algo que contarte.&lt;br /&gt;Es muy importante que no haya nadie contigo cuando leas este mail, no se lo qué puede pasar en un futuro.&lt;br /&gt;Acabo de llegar a mi casa de viaje. Estuve en bilbao, la conoces? Norte peninsular. Yo nací allí. Siempre me han gustado los extremos. De ser algo sería norteña o sureña, nunca del centro. El centro para vivir, pero no para nacer, demasiado aburrido. Hoy dejé bilbao y su luna llena y llegué a madrid, menos verde pero con mejores lunas. La de hoy me ha acompañado hasta mi casa y allí es cuando todo ha empezado a volverse extraño. Mi casa está en cuarentena. Desde ayer. Cintas en las puertas y hombres de blanco y mascarillas. Confusión y gritos. He conseguido que me dejen entrar. Ni rastro de mis compañeros de piso pero aparentemente todo estaba igual. Sólo una nota “ Hay que pagar la luz que nos la cortan. Y por cierto, vino Carmen Maura a ver el balcón, le encantó. Buen finde. Besillos para todos”. Intuyo que nadie sabe nada de lo qué está pasando. Consigo que un hombre de blanco me explique algo. Parece que buscan a una anciana tuerta guatemalteca. Se la vio por última vez entre gatos callejeros, todos tuertos. Nosotros tuvimos un gato en acogida, xuxo. Se lo llevaron para adoptarlo pero lo tuvieron que sacrificar, nunca supimos porqué. Xuxo era estrávico, no sé si tendrá algo que ver.&lt;br /&gt;No sé Laura, tengo un extraño presentimiento. Desde que te escribí el primer mail sentí que alguien seguía mis pasos.&lt;br /&gt;Tengo miedo, la luna me mira de un modo muy extraño.&lt;br /&gt;Un beso, intentaré seguir contándote...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y otra cosa. Puede ser importante. Encontré en mi casa un mensaje. Estaba escrito en un espejo, con pintalabios rojo. Ponía "Ay vida mía, mi buena compañía". Misterioso. Muy misterioso...&lt;br /&gt;crisgabia@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Cristina:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;recién hoy llegué de Mar del Plata.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Leí tu mail. Por la noche fui al programa de radio.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Cuando llegué a casa encontré un aviso de correos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Mañana tengo que ir a retirar un paquete.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;No sé de quién es.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Beso!!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paul Viejo &lt;/span&gt;&lt;paulviejo@gmail.com&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; escribió:&lt;br /&gt;Hola, no sé si existe realmente un 'resto de la historia'. Y me intriga.&lt;br /&gt;Pero te escribo para decirte que hoy aparece una reseña de estas dos horas en el diario Público.&lt;br /&gt;Te deseo lo mejor.&lt;br /&gt;Seguimos hablado,&lt;br /&gt;P.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  PD: Por dios, ¿qué estoy haciendo? ¿a quién escribo?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Paul:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Soy Laura. Sí existe realmente el resto de la historia, porque el tipo que me llamó de madrugada y yo terminámos encontrándonos. Ahora está en mi casa. Acabo de regresar de Mar del Plata. Ni él recuperó la memoria, ni yo sé qué hacía el libro en el suelo de aquel taxi. Hay una tipa llamada Cristina que después de leerse la novela me está ayudando a buscar al taxista de Bogotá. Hace tiempo que no me escribe.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Si querés te sigo contando.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un saludo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola Laura,&lt;br /&gt;por supuesto que querría que me siguieras contando.&lt;br /&gt;Es más, dime si puedo ayudar de alguna manera a esa tal Cristina en vuestra búsqueda.&lt;br /&gt;P.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Paul:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;sólo quería preguntarte algo que me puse a pensar el otro día.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;¿Cómo tenías el email que me mandó el narrador antes de que llegue a Baires?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Saludo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;P.D. Creo que al autor de la novela le gustó bastante la reseña que publicaste en público.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimada Laura,&lt;br /&gt;no sabría responderte bien a tu pregunta, dado que es mi secretaria quien me "filtra" el correo que me pude interesar. Pero después yo no hago más preguntas.&lt;br /&gt;Lo que sí he hecho es volver esa novela que llega hasta ti y comprobar que, si vas colocando todas las localizaciones en Google Maps, se traza un dibujo curioso. No se si eso será una pista, pero creo que ahora estoy más cerca de "algo".&lt;br /&gt;Un saludo afectuoso,&lt;br /&gt;Paul&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Ojalá estuviera en mi mano hacer algo más por el autor. Nunca se sabe. ¿Por cierto, sabes tú si frecuenta la Feria del Libro de Madrid? Creo que vive allí, ¿o estoy equivocado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Paul:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;le conté al narrador lo que vos me escribiste. No estuvo en la Feria del Libro de Baires, y por lo que me contó hace un par de días (fue una noche telefónica de “lastima bandoneón mi corazón, tu ronca maldición maleva, tu lágrima de ron me lleva hasta el hondo bajofondo donde el barro se subleva” en la que estuvimos aclarando algunas cosas) tampoco estuvo en la de Madrid, y cuando me lo dijo noté en su voz cierta bronca, no sé si ahora que escribió un libro empieza a hacerse el cancherito: sonaba a “no me puedo creer que el editor no me diga que vaya a firmar libros a la feria”... Aunque capaz que sea cosa mía. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Por mi parte, bastante tengo ya con este tipo en mi casa, amnésico y bizarro, tratando de dar con alguna pista que me lleve al taxista de Bogotá donde el otro tipo perdió el libro...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;En fin, creo que cuando se decidan a distribuirla en Argentina me la compraré (¿te podés creer que el autor no tuvo el detalle de mandármela?), para ver que es lo que escribió de mí, teniendo en cuenta que entre él y yo no pasó absolutamente nada... Nos conocimos en una fiesta, pero resulta que el tipo se quedó colgado porque decía que escuchaba mi programa de radio... En fin...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un saludo, Paul!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el contrario, contrario a qué, yo sí sé a quién le escribo.&lt;br /&gt;Detrás de esta dirección de correo que he encontrado en la última página de un libro, una última página que también es contraria a sí misma, yo sé quién está. Acechando, quizá, pero no malhumorado, sino con una pulsación cardiaca apetecible, de pijama y página, de letra.&lt;br /&gt;No sé quién es Laura, pero lo sé. Porque para mí Laura (¿eres tú, estás ahí, me lees, te relames los labios, te aburres?) es cualquier mujer de la que un amigo mío titiritero ha estado enamorado. Para mí Laura es esa chica que besó en los labios a otra chica desde el otro lado de la barra de un bar sevillano, nocturnísimo, lleno de instrumentos, y empinó sus talones para llegar a la boca de la camarera, y salió del antro dejando un humor a milnovecientosveinte. Para mí Laura es ese talón empinado, esos tobillos que se estiran, a lo mejor a punto de romperse y a lo mejor ya rotos. Es ella y es tantas otras, la de las canciones al otro lado del teléfono, la de las caricias debajo de la sábana cuando las sábanas estaban prohibidas, la de la frialdad alemana, la de la nuca francesa, la loca de Buenos Aires, Laura, quien seas, una mujer doliente que sirve para masturbarse y para llorar.&lt;br /&gt;Y ella no es lo importante, en el fondo. Poco caso se le hace a su vientre orgásmico seco desgarrado pueril rojo cereza.&lt;br /&gt;Porque él, el que se subdivide, el que pierde la memoria y el que la encuentra, el que se escapa y el que se desvanece, el que no se enteró de que estaba muerto y el que debería estarlo, él es alguien a quien yo no conozco porque lo conozco, y entre tantos países y tantas carreteras que no habité nunca, y entre tanta mugre y tanta pulserita rota, disparo uno disparo dos disparo beso, yo he visto todo el tiempo, o he querido ver porque la memoria es el alimento que nos queda, he visto a ese ser que nos inventamos hace mucho, por las calles de una única ciudad aunque mi amigo el tiriritero se fuera constantemente a otro continente, por las calles de allí abajo, esa persona que quisimos, esa persona que fuimos, esa razón que nos ha hecho ser lo que somos, el sueño, la música, la nostalgia de risa, el estar heridos, el superhéroe, el puerco adolescente que bebía a gritos para ser mayor, el que quería escribir, el que escribía, el que cantaba, el que silbaba, el que follaba como si nunca más unas piernas fueran a robar la noche, el cine, las ventanas, los ojos sin sus órbitas, la guerra prometida, quizá luego la muerte de varias de esas cosas, pero no sé, yo nos he visto, he visto a ese personaje que todos fuimos, que un poco somos, los que no habíamos nacido todavía, y ahora resucitamos con parches de recuerdos y de monedas viejas, he visto todo eso concentrado en dos que se escapan y qué más da por qué, en dos que aparecen en un libro (¿sigues ahí, estás, me aburres, me quieres?), dos tipos sin pellejo, dos mentiras, la única verdad de nuestro corazón.&lt;br /&gt;No sé si me entendiste.&lt;br /&gt;Me encantó el final.&lt;br /&gt;Me encanta que estéis todos ahí, vivitos por la tripa, Laura desertora y un hombre que nunca lo supo.&lt;br /&gt;Yo ando por este otro lado, que aunque la vida de ahora traiga tantas horas podridas sin vivir, sigue siendo el mismo, el vuestro.&lt;br /&gt;Y os quiero.&lt;br /&gt;[Lara]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura!&lt;br /&gt;Se acabó la cuarentena. Mi casa volvió a las ventanas abiertas, habitaciones llenas... No vino Carmen Maura, perdimos el concurso y yo decidí huir. Dejé la ciudad y el espejo de "ay vida mía mi buena compañía". Me fui y me rodeé de agua. Ahora he vuelto y hace calor. Alguien me dijo que buscaba un farero y recordé que me había olvidado de tu amnésico. Pensé que probablemente él también se habría olvidado de mi, o de ti, ya no sé quién es quien. Así que sabes??? Cuando olvidas es mejor no recordar, dejémosle que siga en tu sofa preparándote empanada e imáginandose una vida contigo que nunca existió. En realidad nunca sabemos hasta que punto nuestros recuerdos son reales o son sólo parte de nuestro mundo de fantasía. Sabes? Yo creo que un día conocí al narrador de tu historia, o al escritor de la novela en la que el narrador contaba tu historia. Compartimos sierra, y pedriza, y café, y galletas italianas de princesa con perlas de caramelo. La niña más lista del mundo, un papa americano, una brasileña, un indio, una novia italiana. Me habló de su libro, de que el mercado literario se centra en cuatro libros de moda, de que es dificil salir adelante. Me apunté el título, me lo compré, me lo leí. Estuvo guay, me lo imaginaba escribiendo cada palabra que yo leía. Esa curiosa relación lector escritor que siempre me ha vuelto loca. Tú estabas en la historia, ya había triángulo. Entonces te escribí y se mezclaron las historias. No me inventé nada, sólo conté mis días a mi manera.&lt;br /&gt;Me ha gustado formar parte de tu historia pero creo que ya es hora de que sea sólo tuya.&lt;br /&gt;Ha sido un placer Laura&lt;br /&gt;Sólo una cosa más, si ves al escritor dile que me encantó su libro, que me lo pasé muy bien con todo esto. Igual le veo yo antes, entonces se lo diré yo...&lt;br /&gt;Besos de verano, por fín&lt;br /&gt;Cris&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Cristina:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Yo también pensé que vos te habías aburrido, o que te habías piantado, que la cabeza te había dado vuelta... No sé por qué sabía que habías cambiado de aires, que te hacía falta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;En realidad, como en el tango, todo yira. También yo estuve a punto de cambiar de aires: quise dejar el programa de radio, mi cordón umbilical con el mundo, pero me di cuenta de que ese programa nocturno, como el que hacía en Sevilla, es tal vez lo que más me llena, lo que más me da, lo que más necesito. Igual es todo complicado. Recién empecé a juntar las pistas que vos me dabas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;En este tiempo de cuarentena pasaron muchas cosas, además de tu olvido (desgraciadamente yo no puedo olvidarme del tipo amnésico: está en mi casa, ocupando los espacios y los tiempos que, hasta que a ese tipo le dio por escribir la novela, eran sólo míos). Yo preferiría no despedirme de vos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Prometo contarte lo que vaya descubriendo... (vos no tenés por qué escribirme)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Lara...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Lo primero que pensé cuando recibí tu email fue que nuestros nombres son muy parecidos, que yo misma podría ser vos si de pronto algún día me faltaran más cosas de las que me faltan... La u, el espacio y el tiempo necesarios, todo lo que perdí...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Leí tu email varias veces, de hecho (te lo digo ahora aunque no te pedí permiso) se lo reenvié al autor, porque creí entender que ustedes dos se conocían. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Por la noche lo leí de vuelta, y entonces empecé a sospechar que tal vez vos y yo también habíamos compartido algo más que las páginas de una novela (que el autor no se dignó a mandarme): se me pasó por la cabeza que tal vez vos estuviste en la fiesta donde él y yo nos conocimos, en una terraza de la Alameda, una noche de verano, o que alguna vez también escuchaste el programa de radio, o tal vez que el autor te habló de mí, alguna noche, en el blue moon del que también me habló y donde jamás me llevó.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Después de leerlo varias veces creo que vos y yo nos conocemos: la pista definitiva fue ese (yo sí sé a quién le escribo).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;No sé si sabés que después de la llamada telefónica, el tipo de la segunda (o primera) parte y yo nos encontramos. Se quedó a dormir en mi casa. El problema es que sigue en mi casa. Sigue amnésico, no recuerda nada de mí, de nosotros, porque en realidad no nos conocíamos hasta que al pelotudo del narrador hizo que nos diéramos de bruces en las páginas de la novela (el narrador será amigo tuyo, pero a mí me parece un pelotudo: entre él y yo no pasó nada, pero él escribe 270 páginas a partir de algo que ni siquiera pasó... en fin... Cada noche, cuando regreso del programa de radio me encuentro con tipos mucho más bizarros, tenés razón)... El problema es que él llegó hasta mí por el libro que meses antes yo le había regalado al protagonista de la primera (o segunda) parte. Me dijo que lo había encontrado en el suelo de un taxi de Bogotá, pero que más allá no recuerda nada, y yo quiero saber qué pasó, por eso desde hace unos meses estoy buscando la manera de encontrar a ese taxista bogotano... pero es difícil buscar pistas en alguien que perdió la memoria y quiere que vos lo salves...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;El problema es que ahora mismo este tipo ocupa mi espacio y mi tiempo, el baño, mi pieza, el cuartito de estar, los platos en mi cocina están apilados de forma diferente, y cuando llego del programa de radio lo encuentro durmiendo en el sofá, con su olor, su respiración, mi televisión encendida, el plato con restos de pizza en la mesita... Quise que fuéramos a Mar del Plata, pero me dio miedo...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Lara, quisiera seguirte contando porque siento que te conozco desde hace años...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Capaz que todo sea cosa mía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Prometo seguir escribiéndote.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola,&lt;br /&gt;El gato murió por su curiosidad, y yo, curioso de mi, ansio conocer las piezas finales del puzle.&lt;br /&gt;Barnet Vallespin&lt;br /&gt;barnet_vallespin@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Barnet, soy Laura. Al hablar de “las piezas finales del puzzle” supongo que te referís a las de la historia de un libro titulado “Últimas 2 horas y 58 minutos”. Sé por otros mails que se publicó hace unos meses en España. Yo vivo en Baires, donde no publicaron el libro, y tengo ganas de leerlo. Conozco sin embargo al tipo que lo escribió. Te juro que no nos vimos más de cinco veces en nuestra vida. Creo que estuvo en Buenos Aires para escribirlo, y lo sé porque me mandó un mail donde me decía que llegaría, pero nunca me llamó –yo le pedí que cancelara el pasaje. Una noche, en cambio, recibí una llamada de un tipo muy bizarro, que decía haber encontrado un libro de Raúl Gómez Jattín titulado “Casi Obsceno”. Esto sucedió tal cual, pero me pasó a mí, y yo estaba sola, por eso me sorprende que el tipo lo escribiera. Yo conocía ese libro, porque yo misma se lo había regalado a un tipo gringo con el que estuve en Bogotá, meses antes de conocer al autor del libro. Hacía meses que esperaba noticias suyas. Me sorprendió aquella llamada en mitad de la noche, sentí miedo, miedo por la llamada, por quien estaba al otro lado, porque si al gringo le había sucedido algo malo. Fue por eso que le dije que sí, que nos veamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora, Barnet, tengo que dejarte, pero mañana prometo contarte lo demás.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura:&lt;br /&gt;No me puedes dejar asi!!, no se que pasa en la historia&lt;br /&gt;Un saludo&lt;br /&gt;Juan&lt;br /&gt;bluedemon@gmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Juan.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Soy Laura. Te referís a “Últimas 2 horas y 58 minutos”, ¿no? Hace unos meses comenzaron a llegarme mails de gente que lo había leído. Así supe que alguien había escrito un libro en el que hablaba de mí. Yo quisiera leerlo pero no está publicado en Buenos Aires. Conozco al tipo que lo escribió. También sé cuándo lo hizo y que estuvo en Buenos Aires para hacerlo, aunque no nos vimos. Al principio me molestó que alguien escriba mi vida, convertirme en personaje, que cualquiera sepa lo que me sucede, que hago un programa de radio nocturno, que en Bogotá estuve enamorada de un tipo de quien estuve esperando noticias durante meses. Luego me inquietó saber por los mails de la gente que el tipo que escribió el libro sabía que hace unos meses recibí una llamada de madrugada en la que un tipo, al otro lado, me decía que había encontrado un libro de Raúl Gómez Jattín en el suelo de un taxi. No era posible, porque yo estaba completamente sola, en mi casa. No había nadie más, y mucho menos él. Cuando recibí la llamada sentí miedo, o miedos, no sabría decirte. El tipo del otro lado insistía en que nos veamos. Yo no podía hacer otra cosa que vencer el miedo y decirle que sí, que nos veamos esa misma noche.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora tenés que perdonarme, Juan, pero tengo que irme. Alguien me espera. La historia no terminó cuando vos cerraste el libro. Prometo seguir contándote más adelante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola Laura&lt;br /&gt;Mi nombre es Andreu, soy un chico de 22 años y vivo en Barcelona. No me conoces, pero vos y yo tenemos que vernos. Te mando este e-mail porque llegó a mi un libro donde aparecen dos historias que tienen relación contigo. Hasta pronto.&lt;br /&gt;Andreu.&lt;br /&gt;andreu_llabina@hotmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Andreu. Soy Laura. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Supongo que te referís a “Últimas 2 horas y 58 minutos”. Sé por otros mails que en ese libro se habla de mí. Quisiera leerlo, pero vivo en Buenos Aires, y acá no se publicó. Es extraño que alguien cuente tu vida y de pronto sea pública. Yo conozco al tipo que escribió el libro, y sé que estuvo por acá para escribirlo, aunque yo no quise verlo, y él tampoco insistió. Lo que me sorprende es que lo que se cuenta en él es verdad: que un tipo me llamó de madrugada para decirme que había encontrado un libro titulado “Casi Obsceno” en el suelo de un taxi. Ese libro se lo había regalado meses atrás a un tipo con el que estuve en Bogotá y de quien esperaba noticias desde hacía mucho tiempo. Todo eso es cierto, y en cierto modo me molesta que alguien se crea con el derecho de hacerlo público sin ni siquiera conocerme de verdad. Me molesta pero también me intriga. Cuando recibí aquella llamada sentí miedo, miedo por no saber quién llamaba, qué quería verdaderamente, por qué tenía en sus manos aquel libro, por si no era verdad que lo había encontrado en el suelo de un taxi o por si le había sucedido algo malo a la persona a quien yo esperaba noticias desde hacía tanto tiempo. Tenía miedo, pero precisamente por eso tenía que saber qué había sucedido. Por eso le dije al tipo del otro lado del teléfono que sí, que nos veamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora tengo que irme. El libro terminó, pero yo sigo en esta historia. Prometo contarte más. Desgraciadamente, vos vivís en Barcelona y yo vivo en Buenos Aires, mientras esto siga siendo así es imposible que vos y yo nos encontremos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Te saludo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola,&lt;br /&gt;Tienes razón, un mar nos separa, será un poco difícil vernos. De todas formas quisiera pedirte una cosa. Me gustaría escuchar tu voz, podrías mandarme un archivo sonoro con alguno de tus programas?&lt;br /&gt;Andreu&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Andreu.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Perdoná por la demora en responderte. Veré lo que puedo hacer para conseguir el archivo sonoro de algún programa. No te prometo nada. Sí te prometí que te escribiría. En mi mail de repuesta te contaba, creo, que le dije al tipo del otro lado del teléfono que nos veamos. Le indiqué la dirección hasta San Telmo. No sé si conocés Buenos Aires. Quedamos en vernos en un boliche entre Estados Unidos y Brasil. Llegó. Su aspecto no me causó muy buena impresión. Por un momento creí haberlo visto en alguna otra parte antes. Nos saludamos y me dio el libro de Jattín con mi dedicatoria. Le pregunté cómo lo había conseguido. Me respondió que recordaba que lo encontró en el suelo de un taxi, en Bogotá. Luego me dijo que sólo eso recordaba. Y me pidió ayuda. Me preguntó si él y yo nos conocíamos de algo. Y no, no nos conocíamos. La situación era paradójica porque él había recurrido a mí para recobrar su memoria, pero yo necesitaba recuperarlo de su amnesia, porque quería saber por qué estaba aquel libro en el suelo de aquel taxi en Bogotá. Nos tomamos una cerveza y le dije que podía quedarse en mi casa, si quería.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pasó poco más de un mes, sin ningún tipo de progresos, y entonces recibí un mail de alguien que había leído “Últimas 2 horas y 58 minutos”: Cristina. Fue ella quien me contó que alguien había escrito una historia donde aparecía yo. Me sorprendió tanto que me costó creérmelo. Después de intercambiar varios mails, a ella se le ocurrió que tal vez lo mejor era buscar al taxista. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Desde entonces es lo que trato de hacer.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pero es muy difícil, y es todo demasiado lento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pero... ¿por qué te estoy contando todo esto?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;¿Y vos... quién sos... qué hacés en esta historia... por qué estás en esta historia?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura:&lt;br /&gt;Por lo que dices me seguiras contando como termino todo, disculpa si&lt;br /&gt;me estoy inmiscuyendo en una historia privada, pero  me encanto la&lt;br /&gt;novela, y mas me sorprendio que me contestaras. De hecho ayer fueron&lt;br /&gt;solo sonisas al abrir mi correo electronico: tu respuesta, el mensaje&lt;br /&gt;de otro amigo y una invitacion a tocar. No podia ser mas perfecto.&lt;br /&gt;Un saludo y gracias por responderme&lt;br /&gt;"Juan Cabeza de Vaca" &lt;/span&gt;&lt;bluedemon@gmail.com&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Juan.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Perdoná por la demora. El otro día tenía que marcharme. Creo que te estaba contando que quedé en vernos con el tipo del otro lado de la línea. Le indiqué cómo llegar a San Telmo. No sé si conocés Buenos Aires. Nos encontramos en un boliche entre Estados Unidos y Brasil, cerca de plaza Dorrego. Lo esperé varias horas. No me gustó mucho su aspecto cuando lo vi llegar, pero había algo en él que me resultaba familiar, como si lo hubiese visto en alguna otra parte. Nos saludamos y me dio el libro de Raúl Gómez Jattín, con mi dedicatoria. Yo le pregunté cómo había llegado hasta él. Me respondió que lo había encontrado en el suelo de un taxi, en Bogotá, segundos antes de sufrir un accidente. No recordaba nada más. Luego me preguntó si nos conocíamos, si él tenía algo que ver con ese libro. Yo le repondí que no. La situación era paradójica: él había venido a mí para que yo le dijese quién era, pero yo tenía que salvarlo de su amnesia para saber por qué estaba aquel libro en el suelo de un taxi de Bogotá. Le pregunté si quería quedarse en mi casa. Pasó poco más de un mes, sin grandes progresos en lo que a su memoria se refiere. Fue entonces cuando recibí el email de alguien que había leído “Últimas 2 horas y 58 minutos”: Cristina. Fue ella quien primero me habló de ese libro, quien me contó que aparecía yo y me preguntó si de verdad la historia continuaba. Me costó creérmelo. De hecho sólo me lo creí cuando empezaron a llegar mails de más gente. Me parecía muy bizarro que alguien dé el email de otra persona en un libro publicado para que lo lea cualquiera. Después de intercambiar varios mails con Cristina, ella me dijo que lo mejor era tratar de encontrar al taxista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Eso es lo que trato de hacer desde entonces.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pero todo es muy lento, y tampoco es fácil, porque el tipo que encontró el libro en el suelo del taxi sigue viviendo en mi casa. Yo trabajo en la radio, de noche, creo que lo sabés por el libro (es tan extraño escribirle a alguien que conoce tu vida porque la leyó en un libro... en fin)...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pero... ¿vos quién sos? ¿Qué hacés acá? ¿Cómo viniste a parar a esta historia? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Gracias también a vos por escribirme.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola de nuevo.&lt;br /&gt;Espero (im)paciente conocer como tomaste parte en esta historia.&lt;br /&gt;Un saludo.&lt;br /&gt;Barnet&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Barnet.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Perdoná la demora. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;En realidad, más que formar parte de la historia, me vi envuelta en la historia desde el momento en que el tipo que escribió “Últimas 2 horas y 58 minutos” decidió escribir mi email en el libro. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Creo que en mi mail anterior terminé contándote que había quedado en encontrarme con el tipo del otro lado del teléfono. Le indiqué cómo llegar a San Telmo. No sé si conocés Buenos Aires. Nos encontramos en un boliche entre Estados Unidos y Brasil, cerca de plaza Dorrego. Lo esperé varias horas. No me gustó mucho su aspecto cuando lo vi llegar, pero había algo en él que me resultaba familiar, como si lo hubiese visto en alguna otra parte. Nos saludamos y me dio el libro de Raúl Gómez Jattín, con mi dedicatoria. Yo le pregunté cómo había llegado hasta él. Me respondió que lo había encontrado en el suelo de un taxi, en Bogotá, segundos antes de sufrir un accidente. No recordaba nada más. Luego me preguntó si nos conocíamos, si él tenía algo que ver con ese libro. Yo le repondí que no. La situación era paradójica: él quería recuperar la memoria y pensaba que yo podía hacer que la recupere, pero yo tenía que salvarlo de su amnesia para saber por qué estaba aquel libro en el suelo de un taxi de Bogotá. Le pregunté si quería quedarse en mi casa. Pasó poco más de un mes, sin grandes progresos en lo que a su memoria se refiere. Fue entonces cuando recibí el email de alguien que había leído “Últimas 2 horas y 58 minutos”: Cristina. Fue ella quien primero me habló de ese libro, quien me contó que aparecía yo y me preguntó si de verdad la historia continuaba. Me costó creérmelo. De hecho sólo me lo creí cuando empezaron a llegar mails de más gente. Me parecía muy bizarro que alguien dé el email de otra persona en un libro publicado para que lo lea cualquiera. Después de intercambiar varios mails con Cristina, ella me dijo que lo mejor era tratar de encontrar al taxista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Eso es lo que trato de hacer desde entonces.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pero todo es muy lento, y tampoco es fácil, porque el tipo que encontró el libro en el suelo del taxi sigue viviendo en mi casa. Yo trabajo en la radio, de noche, creo que lo sabés por el libro (es tan extraño escribirle a alguien que conoce tu vida porque la leyó en un libro... en fin)...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pero... ¿vos quién sos? ¿Qué hacés acá? ¿Cómo viniste a parar vos a esta historia?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola Laura:&lt;br /&gt;Por desgracia no conozco Buenos Aires, y no es por quedar bien&lt;br /&gt;contigo, pero es una de las ciudades que quisiera conocer en mi vida,&lt;br /&gt;sobre todo después de ver el video de la ciudad de la furia. De como&lt;br /&gt;me entre del libro, bueno, es sencillo, me gusta leer noticias en los&lt;br /&gt;periódicos por Internet, soy profesor en México, y bueno, ya también&lt;br /&gt;te enteraste que soy mexicano. El caso es que estaba leyendo "El&lt;br /&gt;País", y venia un articulo con este titulo: "¿Grabar un disco? No,&lt;br /&gt;gracias". Desde el principio me llamo la atención y lo leí, de ahí me&lt;br /&gt;entere que el autor había ganado un premio, que le gustaba la música,&lt;br /&gt;etc. y bueno, quise comprarlo en alguna oportunidad que tuviese yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui a Madrid en Junio, a ver unas cosas de mi tesis, batallo con&lt;br /&gt;terminarla para doctorarme, y aproveche para comprar libros de autores&lt;br /&gt;españoles que no están publicados en México, y algunos discos también.&lt;br /&gt;Compre vario y bueno el que nos tiene inmersos en este intercambio de&lt;br /&gt;mensajes lo leí apenas y me intrigo el final y no pude resistir la&lt;br /&gt;tentación de mandar un correo a la dirección. Es la primera vez que lo&lt;br /&gt;hago y es porque realmente me dejo con la duda de que seguía en la&lt;br /&gt;historia. Además me sorprendió mucho que el autor conozca tanto sobre&lt;br /&gt;México, aunque encontré unos errores pero aun así se nota que lo&lt;br /&gt;conoce mucho. No se de centro y Sudamérica si sea como la describe,&lt;br /&gt;pero lo que escribió de mi país es muy bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu programa de radio se puede escuchar por Internet? yo participaba en&lt;br /&gt;uno, era la estación de la Universidad de Guadalajara, y era música&lt;br /&gt;que nos gustaba poner y cada martes era un tema diferente: soul, jazz,&lt;br /&gt;rock mexicano, tecno español, música de peliculas sovieticas, jpop,&lt;br /&gt;etc. pero bueno, el proyecto se cancelo. Creo que ya con este correo&lt;br /&gt;también te dije algunas cosas sobre mi, no se, me siento medio "nerd"&lt;br /&gt;escribiendo de mi a alguien que no conozco, pero me imagino que te&lt;br /&gt;sientes igual, así que no me incomoda tanto.&lt;br /&gt;Un saludo y espero me sigas contando si has encontrado al taxista y&lt;br /&gt;tus aventuras con este personaje desmemoriado, todo parece capitulo de&lt;br /&gt;"The Twilight zone" o novela de Cortazar.&lt;br /&gt;Saludos&lt;br /&gt;Juan&lt;br /&gt;PD, tenemos una banda de rock, igual que tengamos mejor las canciones&lt;br /&gt;checas el myspace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Juan:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;tenés razón, todo esto es un poco extraño. Vos me contás cómo entraste en esta historia, y tengo la sensación de que todo es azaroso, pero hay algo en ese azar que me gusta. Como creo que te conté en mi primer mail, yo me encontré acá “a traición”: porque el tipo que escribió el libro dio mi dirección de email, no sé si como broma, como venganza, o porque pensaba de verdad que yo iba a seguirle la historia a quien quisiera conocerla. Cuando recibí el primer mail de alguien que me había conocido a través del libro no me lo podía creer. Le escribí al autor para preguntarle por qué había hecho algo así, y sus explicaciones fueron torpes, vagas, cobardes... Con el tiempo, sin embargo, me dí cuenta de que empezaba a gustarme que gente desconocida me escriba y me pregunte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Vos me contás un azar interesante: lo de la entrevista que recién ahora yo leo en El País digital, lo del premio (no tenía ni idea de que el libro del que formo parte había recibido un premio)... En realidad el autor nunca me dijo nada de esto. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Preguntaré a mis jefes si hay alguna página de internet en la que se pueda escuchar el programa de radio, creo que sí. El problema es que, ahora mismo, mi vida es bastante caótica, porque mi querido amnésico sigue viviendo en casa. No es una situación nada fácil. Querría saber qué sucedió con el tipo con el que estuve en Bogotá, por qué el libro que yo le regalé estaba en el suelo de un taxi. Tengo miedo de que le haya pasado algo malo. No sé. Todo es complicado. Supongo que lo entendés, Juan. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Por cierto, ¿cómo se llama tu grupo? (para buscarlo en myspace) ¿En qué ciudad de México vivís? Creo que antes o después haré un viaje a México, no sé si para olvidarme de todo esto o para resolver el puzzle para siempre. Sea lo que sea, y ya que también formás parte de esta historia, como yo, te seguiré contando.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola Laura,&lt;br /&gt;hace poco que he vuelto de vacaciones, la verdad es que mi papel en esta historia aún no está escrito, pero creo que juega una importancia que ni sospechamos. Me gustan los campos de olivos, los avellanos, los viñedos y el mar. Vivo rodeado de montañas, no me gusta demasiado la gente, a mi edad ya he viajado todo lo que mi cuerpo puede aguantar, a la vuelta de cada viaje enfermaba, nada grabe, normalmente catarros. He vivido en lugares que no podrías encontrar más de una vez. He visto la muerte, el infierno, he tocado el cielo, he naufragado, he sobrevivido una avalancha, no he descubierto ningún tesoro en África ni he podido ver crecer mi descendencia. Formo parte de la historia reciente, viví una guerra, una guerra muy puta en mis carnes, quizás fueron dos, aunque yo pienso que fue la misma guerra que empezó en España y terminó en Stalingrado. Hiroshima aparte. Aún no se que papel juego en la historia, solo se que descorché unas botellas de vino con alguien que me recuerda a esto que me cuentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barnet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Barnet...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Perdoná por no poder escribirte antes. Por motivos de trabajo tuve que salir de Baires. Ya regresé.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Tenés una historia interesante, y me gustaría que, algún día, tomando mate o bebiendo un buen vino, me digas más cosas de ella. Tiempo atrás, una noche, metí tu nombre en google y había un blog escrito por alguien que tenía tu nombre, aunque no había muchas entradas. ¿Es tuyo?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Me inquieta la última frase de tu email: Aún no se que papel juego en la historia, solo se que descorché unas botellas de vino con alguien que me recuerda a esto que me cuentas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;¿Quién es ese alguien?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura:&lt;br /&gt;No me habia dado tiempo en escribirte desde el ultimo mensaje. Estuve&lt;br /&gt;en la Ciudad de Mexico, fui solo un fin de semana, tenia que llevar un&lt;br /&gt;par de sintetizadores a reparar y aproveche para dejar de pensar en&lt;br /&gt;ciertas cosas personales que me estan afectando.  Bueno, me&lt;br /&gt;preguntabas que en que ciudad vivo, es Guadalajara, aunque&lt;br /&gt;tecnicamente vivo en Zapopan, tu sabes como es eso, las ciudades&lt;br /&gt;crecen y absorven a otras. Si te animas a venir a Mexico dimelo.&lt;br /&gt;Mi banda se llama Espiritus de Gante, www.myspace.com/espiritusdegante&lt;br /&gt;es basicamente un pasatiempo ya que todos los que participamos&lt;br /&gt;tenemos otras actividades. Puedes ver la razon del nombre ahi mismo,&lt;br /&gt;si es que te preguntas por que lo escogimos.&lt;br /&gt;¿Sigues compartiendo tu espacio con tu querido amnesico? una cosa no&lt;br /&gt;me queda clara, ¿todo te sucedio antes de la novela? o ¿primero se&lt;br /&gt;escribio la novela y lo que pasa ahi te esta sucediendo? por que si es&lt;br /&gt;la segunda opcion, todo suena como pelicula donde el personaje&lt;br /&gt;descubre que existe solo porque el escritor lo quiere, muy onda&lt;br /&gt;Cortazar.&lt;br /&gt;Bueno, te dejo, espero que tu no tardes tanto como yo, y disculpà de&lt;br /&gt;nuevo. Seguimos en contacto.&lt;br /&gt;Juan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Juan...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;El programa de radio me llevó a Rosario bastantes días, por eso no pude escribirte antes. Sólo me quedaré en Baires tres o cuatro días, porque regreso a Rosario. Perdoname vos por no escribirte antes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Recién ahora estoy escuchando la canción SubUrban, de Espíritus de Gante. Supongo que de entre los miembros del grupo vos serás el Profesor J.A., ¿no? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;El estilo me recuerda un poco a Zappa, lejanamente, y un poco a Plastilina Mosh, creo que también lejanamente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Creo que a vos también te gustan las casualidades, pues ahí va una: mirando la página de myspace, acabo de ver que tenés entre un enlace de Gogol Bordello, pues bien, cuando viví en Sevilla, y conocí al tipo que escribió el libro por el que vos y yo nos conocemos, hubo una actuación de Gogol Bordello en La Alameda, que era el barrio donde yo vivía. Me fascinaron en vivo, pero nunca supe como se llamaban, ni él tampoco. Pues resulta que hace cinco o seis meses, el autor del libro me escribió un mail para decirme que el chico que está con la hermana de su chica, que lo fue a visitar a Madrid, le regaló exactamente el disco que ustedes tienen en la página. Supo que era el mismo grupo que habíamos visto juntos por la foto de una tipa con rostro oriental que aparece en el interior del disco.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Es una casualidad. En fin.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora tengo que dejarte, cuando regrese de Rosario prometo escribirte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Beso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querida Laura,&lt;br /&gt;Pues si, entró en mi blog, aunque la falta de tiempo y la pereza impidieron que siguiera con mi propósito inicial de colgar mis pensamientos frecuentemente. Lo cerré con la muerte de mi buen amigo Gregorio. Respecto a la pregunta que me formula tengo que decirle que le contestaré, pero es una historia compleja y tengo que aclarar mis ideas antes de poder contarla con la máxima claridad para poder ser lo más riguroso posible.&lt;br /&gt;Muy cordialmente,&lt;br /&gt;Barnet Vallespin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola Laura,&lt;br /&gt;Por largo tiempo intenté responder a la pregunta que me formulaste, pero cada vez me topaba con una respuesta que más que una respuesta parecía una mala novela policíaca. Así pues, intentaré responder lo más rápida y brevemente posible; el chico que conocí se llamaba Juan, trabajaba para un periódico local, era joven. Nos conocimos en el Ayuntamiento de Riudoms, se interesó por mi, lo invité a comer un par o tres de veces a mi casa. Jamás entendí como una persona que pasó por la universidad hubiese leído tan poco. Pero supongo que los tiempos cambian, y ahora la gente no aprecia ni la calma ni la intimidad que a uno le da la lectura. Espero que seas tu quien me pregunte, ya que si soy yo quien tengo que contar las cosas puedo divagar fácilmente sin aportar nada de tu interés.&lt;br /&gt;Un abrazo y hasta pronto&lt;br /&gt;Barnet Vallespin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Barnet:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Perdoname por el mucho tiempo que pasó entre mi respuesta anterior y ésta. Me pasaron cosas. Sucedieron cosas que se fueron entrelazando con el tiempo que fue pasando. Algunas tuvieron que ver con la historia que leíste en el libro, pero otras no. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Afortunadamente, el invierno va quedando atrás, y Buenos Aires empieza a volverse cálida, el cielo tiene ese aire límpido y claro de cuando se abren las ventanas de una casa que estuvo mucho años cerrada, y eso me gusta.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Me gustan más las noches porteñas ahora que hace dos o tres meses. Me gusta regresar a casa del programa de radio, y encontrarme todavía gente en los boliches que están a punto de cerrar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Es curioso. Sin conocer tu historia, encontré, en la librería Gandhi, uno de mis rincones de Baires/Calle Corrientes, un libro titulado Llámame Brooklyn, de Eduardo Lago. No sé si lo leíste. Está editado por Destino, creo que allá ganó el Premio Nadal hace unos años. Te decía que, no sé por qué, sin conocer tu historia y por lo que leí en tu blog en construcción, me hizo pensar en vos. No sé si leíste el libro, ni tampoco sé por qué pensé en vos cuando lo leí, pero te lo recomiendo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Por el último email que me escribiste, creo que intuyo que entre vos y Juan hubo una relación: los adjetivos que me vienen a la mente son variados, pero quizás, los primeros que creí sentir palpitar bajo las palabras de tu email son relación imposible, apasionada, borrascosa, sentimental, erótica, extraña, difícil, intuyo que, como me pasó a mí, había cosas que cobraban una importancia desmedida e imposible de obviar: la edad de ambos, los mundos de ambos, la vida de ambos, el pasado y el futuro de ambos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Me dijiste que Juan leía poco, y eso es algo que a vos te costaba entender...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora también intuyo que el libro que editaron hace unos meses en España, donde aparece parte de mi historia, tuvo cierta importancia en la relación que ustedes mantuvieron. ¿Es así? La verdad es que eso me daría cierto vértigo...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Pero me gustaría que me sigas contando.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora tengo que vestirme (hoy hay una fiesta en la sede de la radio)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Beso. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola Laura o quien quiera que seas!&lt;br /&gt;Me imagino que ni existes, ni esta dirección de correo estará operativa, pero por si acaso te escribo estas dos líneas para decirte que la novela de tu amigo(?) Miguel Ángel Naya, me ha gustado mucho y segundo, preguntarte que ilumines los puntos oscuros de la misma....&lt;br /&gt;Un abrazo,&lt;br /&gt;senyor m.&lt;br /&gt;pd: Acabo de descubrir el blog del autor, espero que en pueda encontrar alguna respuesta....&lt;br /&gt;elsenyorm@gmail.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Senyor M.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Sí, soy Laura, la protagonista del libro. La dirección de mail lleva a mí, porque así lo escribió el autor al final de una de las partes del libro (todavía no me lo mandó, y en Buenos Aires no se puede encontrar). Igual un día abro un blog para seguir contando esta historia, no lo sé.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;La verdad es que existo, vivo en Buenos Aires y tengo un programa de radio. Todavía no sé si Miguel Ángel Maya dio mi dirección como venganza o como homenaje. Es cierto que lo conocí en Sevilla y que hace más de un año un tipo me llamó de madrugada porque había encontrado un libro en el suelo de un taxi. Todo eso es rigurosamente cierto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;No sé, igual, adónde quería llevar él la historia. Preguntame todo lo que quieras saber. Igual, el tipo hace tiempo que lo perdí de vista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Un abrazo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;elisa.lee79@gmail.com&lt;br /&gt;Hola Laura,&lt;br /&gt;ha caído en mis manos un libro que habla de ti... Un narrador omnisciente que está enamorado de ti hasta los tuétanos ha escrito sobre ti. Y lo último que sé de él es que iba a ir a verte a Buenos Aires. Me ha dicho que no se lo ibas a perdonar jamás, pero me ha dado tu e-mail por si quieres contarme el resto de la historia... ¿Qué pasó tras la llamada del extraño que había encontrado un libro (Casi obsceno) con tu número de teléfono en el suelo de un taxi?&lt;br /&gt;Un saludo,&lt;br /&gt;Elisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Elisa:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;¿Cómo comenzar? Sé de qué libro me hablás, se publicó en España hace un año. Por fin pude leerlo (recién Miguel Ángel me lo envió a Buenos Aires, porque acá no se encontraba). No sé si el autor quiso vengarse de mí al escribir el email al final del libro, pero tampoco tenía motivos para esa venganza, porque, como él mismo escribió en el libro, apenas nos conocimos durante. Al principio sí me enojé con él, porque este es mi email personal, y no tenía derecho a darlo. Cuando le pedí explicaciones ya era demasiado tarde. Lo cierto es que ahora, que ha pasado el tiempo y otras personas me escribieron preguntando por lo que pasaba después, no me importa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Lo que se cuenta en el libro es cierto: hace ahora casi dos años recibí una llamada de un tipo que decía que había encontrado un libro en el suelo de un taxi, en Bogotá. No me lo creí del todo: yo trabajo en un programa de radio nocturno y no sabés cuántos tarados hay que te quieren conocer, que se piantan conmigo porque digo algo que les cambia la vida o qué se yo.El autor del libro fue uno de ellos. Menos mal que, al final, resultó inofensivo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Cuando me dijo qué libro era y lo que había en la dedicatoria supe que era el libro que me había regalado un tipo con el que mantuve una relación en Bogotá, el protagonista de la primera parte del libro (yo no sabía nada de su pasado, pero estoy convencida de que tiene poco que ver con lo que se cuenta en el libro). Tenía miedo pero le expliqué cómo llegar a San Telmo, que es donde vivo. Sólo entonces, como se cuenta en el libro, incluso antes de leerlo, me di cuenta de que el tipo ni siquiera sabía quién era. Llamé al autor para preguntarle y el tipo se quedó en mi casa durante este tiempo. Yo quería hacerle recuperar la memoria para que sepa, al menos, decirme cuándo y cómo encontró el libro en el taxi (también tengo mis dudas de que sea cómo se dice en el libro). Ahora me tenés que disculpar: tengo que irme a una prueba de sonido. Prometo escribirte de vuelta para seguir contándote.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Y vos, ¿quién sos? ¿cómo llegaste a esta historia?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Abrazo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hola Laura,&lt;br /&gt;Gracias por contestar... Cuando escribí no sabía si realmente el e-mail era de alguien o no existía...&lt;br /&gt;Yo simplemente soy una persona de 29 años, residente en España y a la que le gusta leer. Ojeando en una librería me encontré con el libro de "Últimas 2 horas y 58 minutos"... Me llamó suficientemente la atención como para que me lo comprase y así lo hice... Al terminar de leerlo me quedé con la intriga de qué pasaba a continuación y, como el escritor puso tu correo electrónico probé suerte para ver qué pasaba... La verdad es que pensaba que era una dirección de correo que el escritor se había inventado para que la gente que leyese su libro le escribiese... Pero me he encontrato con tu contestación y estoy bastante sorprendida... ¿Realmente existes?&lt;br /&gt;Cuando el escritor del libro fue a Buenos Aires, ¿estuviste con él? ¿llegó a visitarte? ¿De dónde ha sacado todas esas historias de ambos personajes? Según él, mucho de lo que escribe lo hace porque tú se lo contaste... ¿Qué hay de cierto en todo lo que escribe en el libro? ¿Qué tipo de relación tenéis? ¿Mantenéis el contacto? Tras la llamada de teléfono, ¿cuánto tiempo transcurrió hasta que escribió el libro?&lt;br /&gt;El tipo de la llamada, ¿recuperó la memoria? ¿Qué pasó con él? ¿Y con el personaje de Bogotá? ¿Jamás volvió junto con su familia? El libro se editó en 2008, ¡y el atentado del 11S fue en 2001!&lt;br /&gt;Sigo sin estar segura de si eres real o eres alguien haciéndose pasar por Laura Mascherano... De todos modos, estoy gratamente sorprendida, tanto con el libro, como con tu correo... Sólo que todo está tan... tan en el aire, como tu programa de radio, supongo...&lt;br /&gt;Un abrazo,&lt;br /&gt;Elisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Hola, Elisa:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;perdoname de vuelta por el retraso en escribirte, pero tengo mucho laburo y no siempre miro el mail. En cuanto a tu desconcertada pregunta sobre si existo, tengo que responderte que sí. Yo leí la novela en febrero, cuando un amigo viajó a Madrid y me la compró. Cuando se publicó en España y empezaron a llegarme mails de gente que me pedía que le cuente el resto de la historia busqué en Google y entonces lo comprendí todo. Como te dije en el mail anterior, el autor puso mi dirección electrónica, no sé si como un juego o por venganza. Al principio pensé que fue esto último. Ahora creo que fue más bien un juego, pero me costó asumirlo, porque sentí que estaba escribiendo sobre una intimidad de ficción. No sé cómo explicarlo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;El autor, Miguel Ángel Maya, conoce Buenos Aires porque pasó algunas temporadas por acá, pero él y yo nos conocimos en Sevilla. Todo lo que se cuenta en la novela sobre la fiesta en la que nos conocimos es rigurosamente cierto. Él vivía allí y yo había ido a sustituir a un tipo que hacía un programa de Funky durante un verano de allá (invierno de acá). Cuando me oyó hablar me dijo que estaba colgado con mi programa y que le gustaba mucho y que bla bla bla. Sólo ahora, cuando leí la novela, supe que estaba TAN enamorado de mí. Sabía que le gustaba, pero no sabía que le gustaba tanto. Es todo muy bizarro porque me metió en medio de una historia suya, que él quiso escribir, y de pronto me vi dentro de ella.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;No sé si te pasó alguna vez, pero es estraño ver el mail que vos mandaste a un amigo en una página de la novela.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Cuando lo conocí (en Sevilla) hacía unos meses que había regresado de Bogotá (donde hice unas prácticas en Radio Caracol), donde conocí al tipo de la primera parte de la novela. Yo estaba enamorada, pero enamorada, piantada fuerte con ese tipo, pero hacía meses que no tenía noticias de él.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Nos hicimos amigos y le conté la historia que luego él usó en el libro. Nunca pasó nada entre nosotros salvo unos cuantos besos en momentos muy concretos, al principio, y un par de veces que nos acostamos poco antes de que yo regrese. No te voy a negar que, sobre todo durante las últimas semanas antes de dejar Sevilla, sí sentí que había algo más entre él y yo, pero igual yo regresaba a Baires y, bueno, no quería tampoco ilusionarme ni tampoco él me gustaba tanto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Después regresé, y seguimos escribiéndonos. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Cuando me mandó el mail diciendo que venía a verme a Baires me sentí un poco, cómo decir, angustiada, y la noche que él llegó fue cuando recibí la llamada del tipo que él llama “el desertor” diciéndome que había encontrado el libro en el taxi de Bogotá.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt; Como yo le dije que no venga, no llegamos a vernos, pero también cuando leí el libro supe que me había seguido, aunque me costó distinguir qué había de realidad y qué había de ficción en lo que contaba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Me encontré con el tipo del libro esa misma noche, en el boliche que se cuenta en la novela, entre Estados Unidos y Brasil, en San Telmo. Me dio el libro y me contó todo. Efectivamente había perdido la memoria en el accidente. Era un tipo raro, flaco, con barba, que parecía un home-less. Sí recordaba cosas, y sí, había desertado del ejército israelí y no podía volver.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Durante el tiempo que se quedó acá en mi casa traté, por un lado, de saber qué había pasado con mi ex, el norteamericano de la primera parte, en Bogotá, porque no había ni rastro de él salvo ese libro, lo cuál me hacía pensar en lo peor.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Por otro lado, traté de hacer que recupere la memoria, saber el kibutz donde vivía para contactar al menos con su familia, pero no, no podía volver a Israel porque se enfrenta a casi tres años de cana por desercción.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Ahora que releo el mail, me puse a hablar y a hablar y no sé si te interesa todo lo que acabo de contarte... jajaja.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Te mando un abrazo por ahora.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;" &gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P.D. Ha habido más correspondencia, lo sé, pero, o bien no merecía la pena, o bien Laura no quiso mandármela (o habría tenido que decir: o bi&lt;/span&gt;en, Laura, no quisiste mandármela)&lt;/bluedemon@gmail.com&gt;&lt;/paulviejo@gmail.com&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-612246512376590486?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/612246512376590486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/09/la-correspondencia-de-laura.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/612246512376590486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/612246512376590486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/09/la-correspondencia-de-laura.html' title='LA CORRESPONDENCIA DE LAURA'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TIzUag5vJ7I/AAAAAAAAB-A/bgnzhJp17-s/s72-c/siesta.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-7903027474555394513</id><published>2010-08-25T09:19:00.000-07:00</published><updated>2010-08-25T09:25:53.684-07:00</updated><title type='text'>OTRA VEZ LAURA</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/THVDh-x-6PI/AAAAAAAAB5s/Bc4RI1E_Phg/s1600/Autumn+Bird+Glass+%28esperame+en+siberia%29.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 388px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/THVDh-x-6PI/AAAAAAAAB5s/Bc4RI1E_Phg/s400/Autumn+Bird+Glass+%28esperame+en+siberia%29.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5509383970225055986" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Anoche, más o menos a las 3 de la madrugada, me llamó Laura.&lt;br /&gt;Hacía como nueve meses que no sabía nada de ella.&lt;br /&gt;Me preguntaba cosas como si aquí también fuera invierno, y tuve que explicarle que aquí en Sevilla el termómetro bailaba con la cincuentena de grados centígrados.&lt;br /&gt;Como siempre, cuando me llamaba, yo tenía la ilusión de que me llamara para hablar de nosotros, sin embargo ella quería hablarme de Fogwill.&lt;br /&gt;Estaba triste y Fogwill le recordaba a mí, porque yo me dejé un libro de él en su casa.&lt;br /&gt;También me preguntó por qué tenía tan abandonado este blog, y no supe qué decirle.&lt;br /&gt;Le dije que sí, que tenía razón, que estaba abandonado porque tenía otras cosas, porque me pasaban otras cosas, no sé, coartadas, supongo.&lt;br /&gt;Busqué en su voz un reproche, soñé con sentir en el tono de sus palabras algo parecido a un "¿es que ya no te acuerdas de mí?" que no encontré en ningún momento.&lt;br /&gt;Cuando colgué el teléfono me dije que no podía ser y que hoy, o mañana, pasado a lo más tardar, colgaría aquí los emails que le escribieron después de leer el libro que yo le dediqué.&lt;br /&gt;Palabra.&lt;br /&gt;*&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-7903027474555394513?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/7903027474555394513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/08/otra-vez-laura.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/7903027474555394513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/7903027474555394513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/08/otra-vez-laura.html' title='OTRA VEZ LAURA'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/THVDh-x-6PI/AAAAAAAAB5s/Bc4RI1E_Phg/s72-c/Autumn+Bird+Glass+%28esperame+en+siberia%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-2166435023448029527</id><published>2010-04-28T01:16:00.000-07:00</published><updated>2010-04-28T01:17:57.788-07:00</updated><title type='text'>La maleta de R.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/S9fvMbTwpEI/AAAAAAAABjc/Dkk41geLwqs/s1600/la+maleta+de+R..JPG"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 268px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/S9fvMbTwpEI/AAAAAAAABjc/Dkk41geLwqs/s400/la+maleta+de+R..JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465099669605491778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-2166435023448029527?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/2166435023448029527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/04/la-maleta-de-r.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/2166435023448029527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/2166435023448029527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/04/la-maleta-de-r.html' title='La maleta de R.'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/S9fvMbTwpEI/AAAAAAAABjc/Dkk41geLwqs/s72-c/la+maleta+de+R..JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-2975654319012239175</id><published>2010-04-20T13:58:00.001-07:00</published><updated>2010-04-20T13:58:39.844-07:00</updated><title type='text'>Lu recomienda</title><content type='html'>&lt;h3 class="post-title entry-title"&gt; &lt;a href="http://luluonthebridge.blogspot.com/2010/04/lu-recomienda.html"&gt;Lu recomienda...&lt;/a&gt; &lt;/h3&gt; &lt;div class="post-header"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wO9OBgyYXr0/S8oafzQ0O6I/AAAAAAAAFjY/dIsrzvjysUQ/s1600/ultimas1"&gt;&lt;img style="width: 276px; height: 400px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461206631779154850" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wO9OBgyYXr0/S8oafzQ0O6I/AAAAAAAAFjY/dIsrzvjysUQ/s400/ultimas1" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wO9OBgyYXr0/S8oagF1s6KI/AAAAAAAAFjg/DJmZ0np2ToE/s1600/ultimas2"&gt;&lt;img style="width: 283px; height: 400px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461206636765702306" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wO9OBgyYXr0/S8oagF1s6KI/AAAAAAAAFjg/DJmZ0np2ToE/s400/ultimas2" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... acompañar al narrador para nada omnisciente de "Últimas 2 horas y 58 minutos" en una historia de búsqueda, huída y azar que engancha desde el segundo cero, cuando Laura descuelga el teléfono a las 3:17 horas, lo mires por donde lo mires, primera o segunda parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque todavía no conozco personalmente a &lt;a href="http://miguelangelmaya.blogspot.com/"&gt;Miguel Ángel&lt;/a&gt;, sé mucho de él. Hay mucho de él en este libro, o al menos yo lo creo así. Al leerlo he recordado la primera vez que apareció por el puente, y me ha hecho sonreír la guasa de su primer comentario. Es como si este libro estuviera vivo y siguiera escribiéndolo más allá de sus páginas. En su blog, en éste, en otros, en el correo electrónico de Laura... Y me gusta eso, que sea incompleto, que sólo podamos ver la punta del iceberg, y que Migue nos invite a jugar dándonos el papel de &lt;em&gt;voyeur &lt;/em&gt;cómplice&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Me ha encantado estar a su lado observando de lejos a los dos desertores de esta historia. Yo también estoy en muchos de esos lugares, aunque él no lo sepa. En La Alameda (cómo no, soy de aquí), pero también en el desierto de Sonora, en Manhattan, en Lisboa... y sobre todo en esas mismas calles del Barrio de San Telmo de Buenos Aires. Sí, justo en esas calles. Flipo bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os recomiendo encarecidamente que lo leáis, lo manoseéis, lo regaléis. Y también que espiéis a Migue en su blog, con lascivia y pudor, como se espía a un pornógrafo. Encontraréis joyitas como ésta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"...Ahora me estremezco, pero sé que muchas de las pupilas que leerán lo que acabo de escribir lo harán sin despeinarse, pasando por alto el estremecimiento de mi hígado, y yo respiraré aliviado, pero a la vez bajaré los brazos y me preguntaré dónde está el fallo, por qué se saltan esas palabras como un mero obstáculo si están saturadas de pasado..."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Muy grande, el Migue.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-2975654319012239175?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/2975654319012239175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/04/lu-recomienda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/2975654319012239175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/2975654319012239175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/04/lu-recomienda.html' title='Lu recomienda'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wO9OBgyYXr0/S8oafzQ0O6I/AAAAAAAAFjY/dIsrzvjysUQ/s72-c/ultimas1' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-3861711858441595250</id><published>2010-03-07T11:40:00.000-08:00</published><updated>2010-03-07T11:47:06.914-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>El abandono</title><content type='html'>La verdad es que tengo la sensación de tener abandonado este blog, que por otra parte, me temo que muy poca gente lee, que nadie lee.&lt;br /&gt;El caso es que, curiosamente, el libro está provocando pequeños estremecimientos en mi vida. Quiero decir, han pasado cosas, lejanas, se ha movido algo en el espacio y en el tiempo, algo que tiene que ver con el libro.&lt;br /&gt;Ahora, que he terminado con el cabaret, quisiera volver a la idea original por la cuál creé este blog, que yo percibo desértico, como el lugar donde estaba el gran parque de atracciones abandonado.&lt;br /&gt;En fin.&lt;br /&gt;Vuelvo, pues, al lugar donde estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="340" height="285"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/WIF4_Sm-rgQ&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;border=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/WIF4_Sm-rgQ&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999&amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="340" height="285"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-3861711858441595250?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/3861711858441595250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/03/el-abandono.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/3861711858441595250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/3861711858441595250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2010/03/el-abandono.html' title='El abandono'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-1159264224066502386</id><published>2010-01-22T08:15:00.001-08:00</published><updated>2010-01-22T08:15:47.684-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MAKING IN'/><title type='text'>Paper thin hotel</title><content type='html'>&lt;object width="340" height="285"&gt;&lt;param name="movie" 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href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/5369806969611562219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/12/you-had-time.html' title='You had time'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-7291579372666590665</id><published>2009-11-25T08:43:00.000-08:00</published><updated>2009-11-25T08:45:54.550-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>Cama roja</title><content type='html'>&lt;object width="445" height="364"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/wK5GamC0_J0&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999&amp;amp;border=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/wK5GamC0_J0&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999&amp;amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="445" height="364"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Tan solamente creo en la belleza de tu cuerpo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;que se marchita al ritmo de la caja del reloj.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;(No empuñaré más rifle que mi sexo tan pequeño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;para traerte de nuevo a mi lado).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-7291579372666590665?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/7291579372666590665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/11/cama-roja.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/7291579372666590665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/7291579372666590665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/11/cama-roja.html' title='Cama roja'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-8043275501534165948</id><published>2009-11-08T14:10:00.000-08:00</published><updated>2009-11-08T14:12:21.002-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='VIERNES 3 AM'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>Viernes 3 a m</title><content type='html'>&lt;object width="445" height="364"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/d5jjeTDKzTM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;border=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/d5jjeTDKzTM&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="445" height="364"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Volveré a esta madrugada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-8043275501534165948?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/8043275501534165948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/11/viernes-3-m.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/8043275501534165948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/8043275501534165948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/11/viernes-3-m.html' title='Viernes 3 a m'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-7517303188275798165</id><published>2009-09-30T09:04:00.001-07:00</published><updated>2009-09-30T09:10:18.882-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crítica'/><title type='text'>El porvenir es parte del presente: la nueva narrativa española como especies de espacios</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;&lt;a href="http://vicenteluismora.blogspot.com/"&gt;Vicente Luis Mora&lt;/a&gt; escribió este artículo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Ahora lo enlaza en su blog.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Yo copio y pego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Es interesante. También me parece curioso (y me da que pensar) que, en algún momento cite &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Últimas 2 horas y 58 minutos&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;como un "lugar" en el que se da esa "especie de espacio", cuando yo siempre había pensado que el peso de la novela lo llevaba básicamente el tiempo. Creo que esa idea podría dar lugar a un interesante debate.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;El  porvenir es parte del presente:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;la nueva narrativa española&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;como especies de espacios&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vicente Luis Mora&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Centro del Instituto Cervantes&lt;br /&gt;Albuquerque (New Mexico, USA)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuando todas las cosas son una,&lt;br /&gt;¿qué espacio queda para el que habla?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tao te King&lt;/span&gt;, XLVI, II&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1. La novela por venir &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el siglo XIX y buena parte del XX, el narrador tenía ante sí varias tareas que, según resultados, ahora pueden verse como objetivos o como lastres. Por ejemplo, no superar la barrera de la verosimilitud (Kundera 2005:92). Por ejemplo, reconstruir &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cada vez&lt;/span&gt; la cosmovisión de su tiempo histórico (Sábato 1994:90). Por ejemplo, crear personajes inmensos, reconocibles, sólidos, que respondían aún a un modelo de sujeto cartesiano ya en avanzada fase de descomposición. Observemos el significativo lamento de Iris Murdoch, formulado no hace demasiado tiempo, que nos da la medida de las nostalgias tardomodernas: "Si nos volvemos hacia la literatura moderna en Inglaterra y en América creo que no es difícil ver el esquema que he indicado. La novela moderna, la novela seria, tiende a uno de estos dos extremos: o bien es un objeto metafísico y hermético que desearía ser un poema y que intenta comunicar, a menudo bajo una forma mítica, una verdad central sobre la condición humana, o bien es una deshilvanada épica periodística, de inspiración documental o posiblemente incluso didáctica, que ofrece un comentario sobre instituciones del momento o sobre algún asunto histórico. Se nos proporcionan cosas o verdades. Lo que hemos perdido son las personas" (1985:83-84). Ojalá todos los lamentos fueran como los de Murdoch y ojalá todos los intentos de combate tan fastuosos como sus novelas, pero la realidad de la mesa de novedades de las librerías, estilística y filosóficamente anclada en un anacronismo demencial, nos dice que el rigor de la escritora irlandesa no era más que una de las escasas excepciones a la regla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, como bien expresaba Ronald Sukenick, "la forma de la novela tradicional es la metáfora de una sociedad que ya no existe" (1985:3). En realidad, la novela tardomoderna, por no decir decimonónica, que canonizan cada día no ya las listas de ventas sino, lo que es peor, revistas, congresos académicos, tesis doctorales y suplementos literarios, intenta hacer creer al lector que vivimos, como mucho, en 1960, y goza del encanto de lo nostálgico y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;kitsch&lt;/span&gt;, pues eso es lo que es, un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;kitsch&lt;/span&gt; histórico. En realidad, la única forma posible de literatura moderna interesante es hoy, como decía Kundera, la antimoderna, aquella que desactiva, irónicamente, sus postulados. Por eso me interesan autores como Mario Bellatin, Rodrigo Fresán o César Aira que, con sus aciertos pero sobre todo con sus errores, hacen más por la novela futura que muchos experimentalistas, a base de socavar la novela moderna, destruir sus cimientos, burlarse de sus reglas añejas y desfasadas y hacer una escritura profundamente deconstructiva, si sabemos entender bien el espíritu de Jacques Derrida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela por venir, por tanto, debería ocuparse de lo que en su tiempo hizo la novela moderna: algo tan importante como darse cuenta de que el mundo había cambiado, de que los valores establecidos ya no valían y que era necesario un nuevo paradigma estético. Partiendo de Nietzsche, dice De Man que "La modernidad existe en la forma de un deseo de borrar todo lo que vino antes, con la esperanza de llegar a un punto final que pueda ser llamado el verdadero presente, un punto de origen que marque un nuevo punto de partida" (1991:165); se trata de la conciencia del fin de una era1, que no todos los narradores actuales han visto para nuestros tiempos, aunque creo -como sostengo en mi ensayo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pangea&lt;/span&gt;2- que hay pruebas más que sobradas de ello en todas las ciencias teóricas y aplicadas, desde las físicas a las económicas, en todas las perspectivas sociológicas y en todas las ramas del arte. El mundo actual, eso que denomino Pangea y que sería la suma de todas las realidades, tanto las físicas como las digitales -por ser éstas tan reales al menos como las otras-, ha sufrido una aguda alteración de la estructura de su espacio, y es normal que redefinir, reinventar -ampliándolo- el espacio de lo narrativo haya sido un ejercicio habitual en parte de la última hornada de narradores españoles. La novela por venir, en consecuencia, es tanto o más hija de una nueva percepción (la cibercepción3 u otra cualquiera que atisbe la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nueva&lt;/span&gt; complejidad de lo contemporáneo) que vástago de unas nuevas técnicas, que no siempre se dan, no por carencia de originalidad en los narradores contemporáneos, sino porque el posmodernismo, en su incansable agotamiento constructivo, imaginó multitud de recursos técnicos, sintácticos y visuales que se adelantaron en buena medida a su tiempo. La disolución de fronteras o la invisibilización de las mismas es una característica de lo que hemos denominado la nueva literatura pangeica (aquella que, entre otros caracteres, reproduce estructural y miméticamente, las formas expresivas de las nuevas tecnologías: Internet, blog, prensa digital, SMS, etc.), y curiosamente la narrativa española última es una de las literaturas que están a la cabeza de Occidente en la utilización de estos nuevos recursos, no siempre con igual eficacia y éxito, como es natural. A lo largo de las páginas que siguen vamos a ver varios ejemplos, pero antes, hay que examinar algo que hemos considerado (2007) como esencial a la posible literatura de Pangea, que es el carácter de continuidad de la expresión literaria contemporánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Literatura Pangeica y continuidad &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nadie, sin embargo, está libre de la ficción de continuidad&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Germán Sierra,&lt;span style="font-style: italic;"&gt; El espacio aparentemente perdido&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a los numerosos problemas terminológicos (cf. Borràs 2005) que suscitan expresiones como literatura digital, multicourse literature, ciberliteratura, textualidad electrónica, y un largo etcétera de expresiones que intentan encerrar la complejidad de la literatura contemporánea en todos sus aspectos (tanto los publicados on-line como los analógicos), nosotros preferimos hablar de literatura &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pangeica&lt;/span&gt;, que tiene en cuenta la estructura textual cimentada en los nuevos soportes informáticos y/o de medios de comunicación de masas, pero no el soporte concreto donde están almacenadas. El motivo de esta decisión es que el soporte es algo que puede fluctuar con el tiempo o que puede hacerse en diversos medios y canales, simultáneamente, con lo cual no creemos que sea algo esencial a lo narrativo, como sí lo es, en cambio, la estructura. Precisamente las potencialidades básicas de las nuevas tecnologías van dirigidas a que los mismos contenidos puedan fluctuar, puedan ser continuos, entre diversos soportes (tecnologías podcasting, RSS, MMS, compresiones de vídeo, etc.), pues la información como flujo es una de las características de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pangea&lt;/span&gt;. Curiosa y paradójicamente, las estéticas, técnicas y soportes de transmisión son cada vez más continuos, mientras que la información transmitida es cada vez más discontinua y fragmentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, un caso de texto narrativo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pangeico&lt;/span&gt; es la novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cero absoluto &lt;/span&gt;(2005), de Javier Fernández, donde varias páginas no sólo son la transcripción de un periódico (ingenioso sistema del autor para contar "objetivamente" los hechos sin necesidad de narrador omnisciente), sino que además tienen la maquetación de un periódico real. De la misma forma, cuando Fernández quiere referirse a un anuncio publicitario, no lo transcribe, ni lo describe, sino que lo diseña -término, este de diseño, medular en este proceso-; Fernández maqueta una inserción publicitaria y la incluye, sin solución de continuidad ni previo aviso, en medio de la novela (2005:64-65). El diseño, en efecto, es una de las claves de la literatura pangeica. Mientras que la poesía occidental, desde Mallarmé, tiene claro que la página es un campo de batalla visual, sólo desde hace un tiempo los novelistas comienzan a dar la consideración que merece al aspecto visual de sus narraciones, que también configuran un espacio textual de tensiones. En concreto, los novelistas posmodernos norteamericanos, y en especial William Gaddis, se preocuparon de renovar la tipografía de la novela, algo que sus herederos, como David Foster Wallace, no han olvidado. Pero hay un salto a lo pangeico cuando las novelas ya no sólo se escriben, sino que se diseñan4. Un ejemplo norteamericano serían &lt;span style="font-style: italic;"&gt;House of Leaves&lt;/span&gt; (2001), o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Revolutions&lt;/span&gt; (2007), de Mark Danielevsky, auténticos ejercicios de reflexión multicreativa; otra muestra, canadiense, es la provocativa&lt;span style="font-style: italic;"&gt; jPod&lt;/span&gt; (2006) de Douglas Coupland. Dos ejemplos en castellano, además de los antes apuntados, serían la poco conocida pero interesante novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guerra ambiental&lt;/span&gt; (2002), de Javier Montero, la novela del autor mexicano Salvador Plascencia: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La gente de papel &lt;/span&gt;(2007) y la del joven español Miguel Ángel Maya, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Últimas 2 horas y 58 minutos&lt;/span&gt; (2008), menos afortunada quizá por ser opera prima. En todos estos casos el tratamiento visual es tan o más importante o al menos significativo que el de la letra escrita. Hay que decir que el término tratamiento visual, por supuesto, va mucho más allá de la inserción de imágenes y fotografías que W. G. Sebald hiciese famosa y que están imitando ya, en Estados Unidos, novelistas como Dave Eggers o Jonathan Safran Foer; en España, retoman esa práctica narradores como Jorge Carrión o Manuel Vilas (puede arrojar cierta luz el hecho de que los nueve últimos narradores citados, salvo Sebald, claro, han nacido con posterioridad a 1962). El elemento común es que este diseño del libro es anterior al texto, supone una reflexión previa a la redacción y paralela a la literaria, y establece unos códigos de expresión que, por supuesto, ponen en cuestión también las necesidades formativas de los críticos literarios, por no hablar de sus metodologías de análisis. Pero esta es otra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuestión que nos atañe ahora es que la literatura pangeica, y en concreto esa novela española por venir cuyas primeras manifestaciones estamos citando, se presenta caracterizada por una continuidad epistemológica entre la literatura, la imagen, la sociología, el arte, la música, las nuevas tecnologías y la ciencia. Como ha dicho Alessandro Baricco, el espacio de la nueva narrativa ya no está exclusivamente en otros libros, como anteriormente5. El narrador pangeico no distingue límites de influencia, y trabaja indistintamente con esos materiales. Ejemplo de ello sería la novela hiperfónica que trabajan autores como Doménico Chiappe, Randy Adams o Antonio Rodríguez de las Heras6; la blogonovela de Hernán Casciari7, la cita novela diseñada en libro convencional, los libros completados con cedés o deuvedés, el hipertexto o las novelas interactivas en red (tan populares como desafortunadas, al menos hasta el momento). Todas ellas suponen combinaciones de literatura y música, literatura e imagen, literatura e informática, literatura y arte, o varias a la vez8. Todas ellas implican el conocimiento, en ciertos casos profundo, de otros saberes y/o ramas artísticas, que se aplican sin solución de continuidad a la hora de la elaboración del texto, entendido este término en un sentido lo suficientemente amplio. Doménico Chiappe recogía, en un artículo sobre estas nuevas formas, una frase que me dio mucho que pensar: "para hacer una novela, ya no basta saber escribir" (2008). Chiappe no recuerda quién la pronunció. Quizá fueron los nuevos tiempos, que saben hablar por sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Voz del Lugar. La Literatura Pangeica como Especies de Espacios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;En cárceles de espacio, aéreas llaves&lt;br /&gt;Gerardo Diego&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Como ha desarrollado Franco Moretti en su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Atlas de literatura europea 1800-1900&lt;/span&gt; o en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La literatura vista desde lejos&lt;/span&gt;, la narrativa europea guarda, tradicionalmente, mucha vinculación con los entornos espaciales próximos y reales, reconocibles. Incluso aquellos territorios míticos o simbólicos como el Macondo de García Márquez, el Yoknapatawpha de Faulkner, el Ponukele-brechkf de Raymond Roussel, la Santa María de Onetti, la Región de Benet, la Celama de Luis Mateo Díez, la Obaba de Atxaga, El Barcial, de Sánchez Ferlosio, la República de Yoar de Pablo Antoñana, el Valle de Okalbia de George Tucker, la Altruria de William Dean Howells, El Valle de González Sainz o la reciente Promenadia de Ricardo Menéndez Salmón, suelen ser trasuntos de ciudades o espacios reales, más o menos reconstruidos (cf. Rivero 2004:147ss). Sin embargo, en los últimos años del siglo XX la dispersión o globalización del espacio narrativo comenzó con autores que, como Cees Noteboom o José Saramago, crearon un espacio narrativo transnacional, globalizado, que podía reconocerse como propio de lugares muy distintos. Avanzó en esta destrucción de la concepción localista del espacio narrativo, para lanzarse a la narrativa global, el hipertexto, que (preocupado por poder ser entendido en cualquier parte del globo y alentado por la necesaria ambigüedad que estos textos necesitan para poder ser leídos en cualquier dirección), desvestía sistemáticamente, de referencias geográficas y culturales concretas su presencia. El extraño resultado es que el hipertexto se configura como un a-topos, un espacio sin lugar, un acontecimiento narrativo que sucede sólo en la mente de los personajes o en la del lector, según enfoquemos narratológicamente el punto de vista. Creo que un buen modo de acercarse a la narrativa española reciente puede ser a través de cómo tratan el espacio una serie de narradores recientes (algunos de ellos, poetas-narradores que abordan el asunto desde ambos moldes genéricos). Entendemos el término espacio narrativo, como hacen los propios autores, en un sentido muy amplio, que incluye incluso espacios virtuales (el ciberespacio, por ejemplo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1. La Vida Portátil de  Mercedes Cebrián  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mercedes Cebrián ha merecido atención crítica y ha gozado de cierto aprecio público con dos libros extraños, inclasificables, publicados en una editorial de culto como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caballo de Troya: El malestar al alcance de todos&lt;/span&gt; (2004) y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mercado Común&lt;/span&gt; (2006). Una de las razones, seguramente, de esa buena acogida es la singularidad de su mirada híbrida (en sus libros hay indistintamente relatos y poemas) sobre nuestro entorno geográfico y sociopolítico. No era infrecuente hasta ahora que la literatura abordase nuestro entorno próximo: las ciudades, las calles, las infraestructuras de comunicación: desde los trenes de Machado a los aviones de la poesía reciente, pasando por los coches de Salinas o Marinetti, el medio de viaje siempre se ha incorporado al imaginario de la literatura. Lo que no es habitual es que la mirada de un escritor se centrara en los no-lugares definidos por el sociólogo Augé, esas grandes zonas impersonales y destinadas al tránsito, como aeropuertos o zonas francas, donde pasan media vida los ejecutivos que cierran tratos y visten trajes ingleses, los funcionarios del Mercado Común que, más allá de la anécdota europea, hay que leer con dimensiones de cosmovisión. Para Cebrián, el planeta no es más que un gran Mercado donde las franquicias son los nuevos cruzados y sus centros comerciales los nuevos templos ("abrieron un IKEA / en Jerusalén"), y donde el "desplazamiento" de la "vida portátil" es el tegumento clave del sistema, que posibilita su supervivencia, al reunir toda la mano de obra disponible, perdida en la confusión de lenguas: "padecemos diásporas, símiles de diásporas; / padecemos también lo laborioso / de la empresa de hablar". Los ciudadanos actuales, como expusieran Maffesoli (2004) y Attali (1991), son nómadas libres, difuminadas sus cualidades psicológicas, étnicas y nacionales en un perenne derivar por trabajos y países. "Bouvard y Pécuchet -decía el Deleuze de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La isla desierta&lt;/span&gt;- son la primera pareja planetaria. Es cierto que hoy hemos perfeccionado la errancia, y es como si ya no tuviéramos necesidad de movernos" (2005:205). Esa errancia ("oremos por nuestros pasaportes", &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mercado Común&lt;/span&gt;, p. 29), esa "vida portátil", es el hilo conductor de este sorprendente libro de Mercedes Cebrián, una autora muy a tener en cuenta si sumamos a estos textos los relatos y poemas incluidos en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El malestar al alcance de todos&lt;/span&gt; (2004), volumen con no pocos asuntos comunes con este poemario. En sus "Viajes in vitro", una espléndida serie de trece artículos sobre viajes ficticios publicados en el suplemento &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Culturas&lt;/span&gt; de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Vanguardia&lt;/span&gt; durante 2006, Cebrián elaboraba viajes virtuales, pangeicos, donde intentaba dar voz no a personas, sino a lugares lejanos: una experiencia que se constituía como el no va más de la experiencia portátil, la configuración pangeica del lugar como espacio transportable. El antiguo ser estático (tanto de la persona como del enclave espacial) se convierte en un ser en sucesión, en un ente cuya identidad consiste en la mutación continua, sea de esencia9, o de su entorno; por la especial importancia que Cebrián da a este último, es de suponer que, en sus categorías, el lugar conforma al sujeto, y no al revés. No cabe duda de que en la exploración de los nuevos espacios globales, habrá que estar muy atentos a lo que siga escribiendo y pensando esta original poeta y narradora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2. Espacialidad y Páramo en Agustín Fernández Mallo &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los más curiosos personajes de la no menos curiosa y pangeica novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocilla Dream &lt;/span&gt;(2006) es un conductor norteamericano que ha sido animado por un amigo argentino a leer a Borges, convirtiéndose más tarde en un borgiano irredento. El culpable de la inoculación del veneno, el porteño Jorge Rodolfo Fernández, "da gracias al Hacedor por haberle concedido habitar en las ruinas sólo a él reveladas de ese mapa" (2006:48). Evidentemente, el mapa no es otro que el descrito en "Del rigor en la ciencia", perteneciente a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Hacedor&lt;/span&gt; (1960), de Jorge Luis Borges, ese mapa cuyo tamaño coincidía con los límites del Imperio. La analogía del Imperio de Borges con el Imperio norteamericano (y a su vez, suponemos, con el Imperio de Toni Negri) es clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La preocupación por el espacio es una constante de la obra de Fernández Mallo, incluida la poética. En su curioso libro de poemas en prosa yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del tractatus (2001), se configuraba una Creta simbólica y decepcionante, un lugar al que se había ido a conquistar un amor y no sólo se pierde el amor, sino que se pierde el sentido de la existencia. Creta, el lugar del mítico laberinto, se convierte en un inacabable paisaje mental de callejones metafísicos sin salida10, aludido metafóricamente por otros tantos derroteros geográficos configurados como Irrweg o laberintos a la manera alemana (véase Umberto Eco, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;De los espejos y otros ensayos&lt;/span&gt;). El yo se convierte en un lugar, y el texto en el yo. Escribe Fernández Mallo: "Habitar una isla te obliga a cumplir la peculiar simetría de coincidir exactamente con la isla (...) puedes, como yo, llegar a descubrir la única certeza a la que puede acceder un hombre: la luz se opone al laberinto. Esto sí que es definitivo. Una vez descubierto cumples otra simetría: eres una isla dentro de otra isla. Y esto, a mi pesar, también es definitivo" (2001:31). Del mismo modo en Joan Fontaine Odisea (2005), Fernández Mallo recoge alguna de sus obsesiones espaciales, como el mapa, y también una que se repetirá constantemente en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocilla Dream&lt;/span&gt;: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;el desierto&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;En el desierto&lt;br /&gt; [por no haber ni hay eco]&lt;br /&gt;sólo existe un objeto,&lt;br /&gt;lo que se pisa y tú sois la misma cosa,&lt;br /&gt;por eso nunca se llega al final de la arena,&lt;br /&gt;y quien llega sale otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kafka lo dijo, a partir de cierto punto&lt;br /&gt;no hay retorno posible; ése es&lt;br /&gt;el punto al que hay que llegar,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vienes a mis sueños,&lt;br /&gt;desierto que cruzo cada noche.&lt;br /&gt;Cada noche no hay regreso. (2005:85)&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las enormes extensiones norteamericanas son objeto de la reflexión y la descripción de Nocilla Dream, en una cuidada elaboración que igualmente admite la perspectiva metafísica sobre el tiempo11. Los espacios de Fernández Mallo no son tan devastados y vacíos como las geografías de J. G. Ballard, pero están, diríamos, a medio camino (cf. 2006:124). Un interés que comparten Ballard y Fernández Mallo son las pequeñas urbanizaciones o ciudades aisladas para ricos: en varias de ellas se desarrollan novelas de Ballard como Running Wild; Fernández Mallo las llama "privatopías", y las describe minuciosamente (2006:174-175). A los personajes de Ballard su sistema de perfección absoluta les mueve al crimen; a los de Fernández Mallo, al consumo. Otro tema muy de nuestro tiempo, las micronaciones, también tienen su hueco en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocilla Dream &lt;/span&gt;(2006:118ss), así como el utopos de Internet ("los internautas no tienen patria", 2006:27). La novela del poeta gallego es pangeica por más motivos relacionados con el espacio: es característico de la literatura pangeica, como hemos señalado en otro ensayo, su interés por los no-lugares, esos lugares de paso descritos por el sociólogo francés Marc Augé12, como los aeropuertos13. De ahí que no deba extrañarnos la presencia de aeropuertos en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocilla Dream&lt;/span&gt;, que para Fernández Mallo son un auténtico escaparate de razas, seres y anécdotas humanas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más le sorprende es que la cantidad de razas y culturas que pasan y se cruzan a diario por un aeropuerto no logren modificar en absoluto la fisonomía estética ni humana del propio aeropuerto; ha llegado a compararlo con un ente atemporal e incorpóreo; una divinidad. (2006:183)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocilla Experience &lt;/span&gt;(2008), esta concepción espacial no ha hecho sino acrecentarse. Aunque los aeropuertos han sido sustituidos por los puertos (2008b:41), la concepción del páramo espacial sigue dominando la novelística del "Nocilla Project"; la imagen del corredor entre regiones devastadas, el paseo subterráneo de dos niños por los antiguos oleoductos soviéticos abandonados, el Palacio del Parchís vacío14, la localización de un coche de madera en un puerto de Nueva York, las escenas finales en los desiertos de California, siguen configurando la geografía narrativa de Fernández Mallo como un lugar donde las personas confrontan su humanidad a los espacios muertos que recorren. Como vemos, el proyecto Nocilla es un compendio de todas las preocupaciones radicales de la nueva literatura pangeica: sujetos fragmentados hasta la máscara, nuevas tecnologías, no lugares, imposibilidad de comprobación de la verdad, pérdida del valor de la dialogía entre realidad y representación15, cibernética, continuidad epistemológica entre la literatura, la sociología, el arte, la música y la ciencia. Un proyecto que quizá abre una época en la narrativa española, tiempo habrá para saberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3. El Google Earth De Jorge Carrión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los escritores españoles que más ha reflexionado, desde diversos puntos de vista, sobre el espacio y sobre el movimiento por el espacio (es decir, el viaje), es Jorge Carrión; todo su curioso mundo literario es una pregunta sobre el lugar y sobre la posibilidad de encontrar/se, localizar/se y asimilar/se. Amén de su interesante "Proyecto Asebald", que implica &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La brújula&lt;/span&gt; (2006), Australia.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Un viaje&lt;/span&gt; (2008) y algunos de los textos de su página web (&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;www.jorgecarrion.com&lt;/span&gt;), que dan cuenta de una forma distinta, metatextual, de continuar la literatura de viajes16, Carrión está empeñado en una renovación global del espacio narrativo. En un extraño cuento, titulado "Búsquedas", publicado primero en la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kiliedro&lt;/span&gt;17 y luego en la antología de Julio Ortega y Juan Francisco Ferré &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mutantes&lt;/span&gt; (2007:267ss), que lleva por subtítulo "Para un viaje futuro a Andalucía", Carrión elabora un complejo sistema de referencias sobre el lugar. El relato resultante es una aguda reflexión sobre los conflictos de identidad (políticos, culturales y geográficos) existentes en la España actual, así como el conflicto íntimo o interno de identidad del propio autor, andaluz radicado en Cataluña y situado en la dicotomía entre dos lenguas, catalán y castellano, presentes ambas en el título del relato y omnipresentes en la actualidad política española desde hace quince años. Desde el punto de vista técnico, el cuento está estratificado como si fuera la lista de URL (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Uniform Resources Locator&lt;/span&gt;) o direcciones electrónicas resultante de una búsqueda en el Google, en concreto de buscar esta serie de palabras: "Catalunya Andalucía literatura migración"18, que serían el tema musical sobre el que Google opera sus infinitas variantes, reducidas por Carrión a unas pocas, sobre las que interviene como narrador. Su función parece ser la de completar el sentido del listado con textos provenientes de su página web, en las que habla de su propia experiencia como catalán hijo de emigrados andaluces. En algún lugar del relato leemos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;La identidad es líquida. Los viajes fluyen. Antes del viaje que algún día haré, para vivir en La Alpujarra y para descubrir quién fue en verdad José "Pepe" Carrión, el Rojillo, tengo que navegar todavía por la red, y por los libros, y por mi memoria, para intentar encontrar una respuesta. (Ortega 2007:272)&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, vivimos tiempos de identidad fluida; como dice Zygmunt Bauman en La modernidad líquida, en palabras que enlazan con el texto de Carrión, "aferrarse al suelo no es tan importante si ese suelo puede ser alcanzado y abandonado a voluntad, en poco o en casi ningún tiempo" (2003:19); lo importante es para el sociólogo polaco la falta de compromiso de uno con su lugar y con su cultura: queremos ser algo, ser de alguien y ser de un lugar, pero sin aceptar las consecuencias, queremos aprovechar las ventajas de la liquidez pero ninguno de sus defectos; y esto como ciudadanos pero, también, como individuos. En el relato de Carrión, el cambio de voz en la adolescencia -subtema o tema subyacente y simbólico del relato- implica esa incapacidad de tomar la palabra, de asimilarse a la cultura externa, los sonidos se quedan rebotando "contra las cuerdas" vocales, sin salir a la luz, a la voz. Carrión escribe desde la conciencia de que todo lugar contemporáneo es una utopía, un u-topos del que se sale navegando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su penúltimo libro, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;GR-83&lt;/span&gt; (2007), el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Google Earth&lt;/span&gt; (uno de los instrumentos de Google, que permite la visualización topológica de lugares reales a través de fotos realizadas por satélite) es el ojo del narrador omnisciente. Si en "Búsquedas" se habla de la incapacidad de la palabra de salir al mundo, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;GR-83&lt;/span&gt; asistimos a la incapacidad del cuerpo para llegar al conocimiento de la realidad. A modo de prótesis cibernéticas que convierten al narrador en una especie de cyborg intelectual, de cuerpo completado por la máquina, las herramientas digitales hacen de Virgilio de Carrión en su experiencia del viaje: "Al proyecto de una mirada falsa de un falso dios le opongo ésta: la mirada de una cámara digital que me ayudará (me ayuda) en su registro de la voz y sus entornos" (2007:14). Ojo a la sinestesia de la voz en la cámara. Pero, ¿a qué "falso dios" se refiere Carrión? Evidentemente, al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Google Earth&lt;/span&gt;, esa herramienta omnisciente y divina que le permite contemplar las cosas desde las alturas; el mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Desde el cielo es un cuadro abstracto, arte povera, lienzo inacabado, rayano en lo apocalíptico, fotocopia de fotocopia de fotocopia de una metáfora (falsa). Desde el cielo, es una multiplicación de imágenes literarias que ocultan la realidad en vez de retratarla. (2007:14)&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;Algo más tarde el autor lo muestra de modo aún más claro: "la mirada de dios no existe, pero si existiera sería ésa, siguiéndonos. La mirada de dios es un proyecto de ojo universal que se aguza, progresivamente, hasta que llegue el día en que cualquiera podrá seguir a cualquiera" (2007:11). Deus ex machina. Escribe Paul Virilio: "hoy en día hemos puesto en práctica los tres atributos de lo divino: la ubicuidad, la instantaneidad y la inmediatez; la visión total y el poder total" (1997:19). El Google Earth como Ojo de Dios que todo lo ve, que todo lo contempla, pero de modo desubjetivado, objetivo, es sólo un instrumento óptico e informático que nos permite a nosotros ser los dioses de atrás, la divinidad vigilante que se coloca tras el objetivo (frente a la pantalla) y desde ahí, controlando los mandos, podemos asistir a la formación en marcha del mundo, a su deformación, a su deriva19. El mundo, gracias al Ojo Divino del Google Earth, se convierte en un Panóptico, donde cualquiera puede ser vigilado desde satélites lejanos, acechado sin ser visto, como en la teoría carcelaria de Bentham, estudiada por Foucault como metáfora social. Foucault tenía la teoría, pero no el instrumento; Deleuze se acercó al dar un paso sobre las sociedades foucultianas de encierro planteando sus "sociedades de control", donde la cámara y la televigilancia tenían un poder dominante. Pero el Google Earth es un paso previo al control absoluto; cuando su afinación permita no la contemplación de imágenes estancas, estáticas, sino de imágenes en movimiento, el poder sobre lo real será divino por omnipotente. Se equivoca Bauman cuando apunta que "la etapa actual de la historia de la modernidad (...) es, sobre todo, pospanóptica" (2003:16). De eso nada; en realidad, esto acaba de empezar. Internet y las nuevas tecnologías son ahora nuestro cuerpo mistérico, nuestra potencialidad espiritual para conquistar lo terrenal. Añade Jordi Carrión en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;GR-83&lt;/span&gt;: "Nuestro tiempo es digital; nuestro espacio, físico y virtual a partes iguales. A través de las virtualidades, precisamente, hemos aprendido a mirar y a comunicarnos con la realidad" (2007:27)20. Lo decía Paul Virilio: nuestra visión del mundo ya no es objetiva, sino teleobjetiva; ya no es ni siquiera visión, sino televisión21. Tras el 11/S la geopolítica sustituye a la política como referente de debate, del mismo modo que poco antes la globalización había sustituido a la economía. Por eso, desde aquellas terribles fechas los narradores tienen una nueva conciencia de lo global, ahora lo sienten en su carne, y eso se trasluce en sus textos. Los escritores actuales están obsesionados con la posibilidad de apresar el planeta, de verlo todo al mismo tiempo, gracias al "aleph" tecnológico, y poder viajar instantáneamente, con la prosa, del más pequeño al más grande punto de las escalas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;En un mapa a escala 1/200.000, sobre todo si es un mapa Michelin, todo el mundo parece maravilloso; las cosas se estropean en un mapa a mayor escala, como el que yo tenía de Lanzarote: se empezaban a distinguir complejos residenciales, hoteles, infraestructuras de ocio. A escala 1 te vuelves a encontrar en el mundo normal, lo cual no tiene ninguna gracia; pero si aumentas todavía un poco más, empieza la pesadilla: se ven los ácaros, las micosis, los parásitos que devoran las carnes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-size: 78%;"&gt;Michel Houellebecq, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La posibilidad de una isla &lt;/span&gt;(2005:236-37)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Era una huella gigante atravesando la acera de lado a lado, sus contornos arremolinándose alrededor de postes, coches y fachadas de tiendas, desdoblándose alrededor de la cabina telefónica, uniendo a los asesinos y a su víctima en la misma grande y ondulante curva. Eran demasiado pequeños para entenderlo, claro, o incluso para saber que estaba ahí. No: sólo era legible desde arriba, una pista de aterrizaje para seres más elevados, más ilustrados.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; font-size: 78%;"&gt;&lt;br /&gt;Tom McCarthy, Residuos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-size: 78%;"&gt;(2007: 203)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Piensa. Una casa, una luz que se apaga. (...) Piensa. Un país en la noche visto desde el cielo, una ciudad es un punto de luz que de repente se apaga. Inmediatamente después van apagándose en círculo las ciudades próximas hasta que la oscuridad del país alcanza sus fronteras. Piensa. Un continente visto en la noche desde el cielo. La luz que es un solo país se apaga y así todas hasta volverse negro el continente. Piensa. El Globo Terráqueo visto en la noche desde el cielo. (...) Por efecto dominó se apagan todos los continentes adyacentes hasta quedar en tiniebla toda esa cara de la Tierra. Piensa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-size: 78%;"&gt;&lt;br /&gt;Agustín Fernández Mallo, Nocilla Dream (2006:158) &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Uno se pone a discutir acerca de las grandes librerías, de los fast food, de los reality shows, de la política en televisión, de los chicos que no leen y de un montón de cosas de este tipo, pero lo que no conseguimos hacer es mirar desde arriba y captar la figura que las innumerables aldeas saqueadas dibujan sobre la superficie del mundo. Vemos los saqueos, pero no conseguimos ver la invasión. Ni, en consecuencia, comprenderla. Creedme: desde arriba es desde donde tendríamos que mirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Alessandro Baricco, Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación (2008:31)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Enseguida se proyecta el vídeo de la excursión aunque esta no haya acabado (el simulacro, la falsa memoria, el negocio); pero tú no acudes a la sala de la pantalla y bebes en la soledad de la cubierta, donde te imaginas a vista de pájaro o de satélite, varios kilómetros por encima de tu cabeza, a ti mismo: a babor de un barco, en la Gran Barrera de Coral, exactamente en las antípodas del contexto en que aprendiste a mirar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-size: 78%;"&gt;Jorge Carrión, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Australia. Un viaje &lt;/span&gt;(2008:109-110)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;La siempre perenne tentación de lucha del creador con Dios se resuelve en adoptar su mirada espacial omnisciente, generar con la obra todo el Tamaño de la creación. Y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;GR-83 &lt;/span&gt;es la novela que por primera vez estatuye el narrador omnipotente de este mundo pangeico, prepanóptico, en el que nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4. Más Google&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Google es, en sí mismo, y como exponíamos en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pangea &lt;/span&gt;(2006:13), la reciente y universal manera de acceder al conocimiento, y esto también implica una cibercepción del hecho informativo y del saber que influyen en la creación literaria. Ya hemos visto antes cómo el propio Carrión ha incluido en la antología de Julio Ortega y Juan Francisco Ferré &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mutantes&lt;/span&gt; (2007) el relato "Búsquedas" (2007:267ss), sobre el que antes hemos hablado. La utilización de Google conjugaría dos elementos importantes, que parecen contradictorios pero que, quizás por esa conjugación oximorónica, resultan representativos de la nueva cosmovisión que hemos denominado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pangea: el rigor y el azar&lt;/span&gt;. Las búsquedas de Google son booleanas, operan con ciertos elementos de azar (no todas las páginas web están indexadas en su sistema, y por supuesto no todo el conocimiento -de momento- está colgado en Internet) y hay todo un complejo de factores que pueden alterar el orden de las mismas; pero, al mismo tiempo, se tiene la sensación popular y común que buscar un concepto en Google es una forma de seguir un sistema, de tener un principio de rigor en la investigación, rigor que luego debe ser completado, por supuesto, con las formas tradicionales de búsqueda de información (bibliotecas, bases de datos, catálogos, etc.). Si Derrida viviera en nuestros días, sin duda se preguntaría si este rigor azaroso no sería otro de los males de archivo que sumar a los existentes. Pero el sistema de los multibuscadores (pues, como saben, Google es el más conocido pero no el único), está alterando el modo de adquirir información (sobre todo de los más jóvenes), y la realidad literaria está aprendiendo a convivir con esa realidad electrónica, aunque también hay voces resistentes22. Otro ejemplo cercano es el del joven dramaturgo español Alfredo Sanzol, que ha escrito una trilogía de obras de teatro gracias a Google. Sanzol sólo tenía el título de la primera, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Risas y destrucción&lt;/span&gt; (2008), pero no sabía cómo continuar. Introdujo en Google las tres palabras y el resultado de la búsqueda fue tan rico y diverso que le dio ideas suficientes para montar tres representaciones. Como él mismo dice, después de cada listado de Google "cada información me hace preguntarme cosas, qué conflicto tiene el protagonista y cómo todos te conducen indefectiblemente a los tuyos propios. Así es como escribo y accedo a las cosas ocultas mías" (entrevista en El País, 27/03/2008). Quizá este modo de escribir le daría la razón al controvertido crítico inglés James Wood, que en su ensayo sobre el "Realismo histérico" escribía que hay en las novelas contemporáneas una ansiedad por conectar a todos los personajes, del mismo modo que la información está interrelacionada en Internet23. Y no querría terminar sin citar, dentro de esta literatura googleana que amenaza con convertirse en un género propio, el curioso proyecto de Charles Cumming, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The 21 steps &lt;/span&gt;(2007), accesible dentro del proyecto virtual &lt;span style="font-style: italic;"&gt;We tell stories&lt;/span&gt;24, donde el relato se incluye dentro de los globos de texto del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Google Earth&lt;/span&gt;, dibujando el periplo del protagonista con una línea azul sobre el mapa real de Londres, si entendemos por real una fotografía pixelada de alta resolución situada en el ciberespacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Conclusión&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos andaremos, a estas alturas, con rodeos: el arte tecnológico es una metáfora de incalculable valor para nuestro tiempo, para ayudar a la descripción del hombre actual, porque es la mejor expresión del modo en que éste ha diluido su vida en un simulacro de existencia. Estamos, como decía Culler, en una cultura donde la televisión, el cine y las nuevas tecnologías dominan el saber común de los ciudadanos (1998:140), y cualquier cosmovisión literaria que responda a otra cosa, imaginando que ese cambio no ha sucedido, abunda en estructuras sociales anacrónicas. En su fundamental ensayo Afterpop. La literatura de la implosión mediática (2007), Eloy Fernández Porta ha explorado las diversas formas de recepción del mediascape (Sierra lo llama "paisaje electrónico" en una de sus novelas, 1996:79) por los narradores y poetas contemporáneos, y cómo la superación crítica del pop ha creado un nuevo tipo de discurso narrativo que se opone, por vez primera, frontalmente a los modelos de la narrativa española consagrada a finales de siglo. Cada vez resulta más evidente que hay una nueva narrativa española que, tanto por los modos de estructurar los textos, como por su vocación de continuidad entre diversas ramas del arte, como por la adición del diseño a sus planteamientos estéticos, como por la recepción de la cultura de masas25, como por la superación crítica de la semántica propia de las narrativas anteriores, se postula como renovación real, con un auténtico discurso, no sólo narrativo, sino también teórico. Autores como los citados Juan Francisco Ferré, Germán Sierra, Fernández Porta, Fernández Mallo y Carrión, son críticos literarios o ensayistas de fuste, con diversos textos teóricos donde intentan explicar la teleología de su práctica escrituraria. Otros narradores, como Rodrigo Fresán, Flavia Company, Javier Calvo26, Mario Cuenca, Javier Fernández, Gabi Martínez, Doménico Chiappe, Mercedes Díaz Villarías, Javier Montero, Javier Moreno, Milo Krmpotic, Jordi Costa, Lolita Bosch, Óscar Gual, Manuel Vilas, Antonio Pomet, Javier Pastor, Robert Juan-Cantavella, Mercedes Cebrián, Braulio Ortiz Poole, Inma Turbau, Ricardo Menéndez Salmón, Elia Barceló, Diego Doncel, o Isaac Rosa participan de una concepción de la narrativa que supera ampliamente los márgenes discursivos habituales en los años noventa del pasado siglo. Por ello, las formas de narrativa española pangeica, como las que hemos recogido aquí, son la mutación de una especie agonizante27, en aras de una nueva expresividad: la textovisual, la que conjuga texto e imagen en lo horizontal, y una continuidad de artes, ciencias y tecnologías en su semántica vertical. Una especie de porvenir que sucede en el presente. Los narradores españoles actuales están ahondando a partes iguales en el espacio del texto, como lugar multidisciplinar donde acontece el hecho literario, y en el espacio global como asunto narrativo. Su obra reunida podría compilarse bajo el título de Especies de espacios, como la obra homónima de Georges Perec. Pangea, la nueva representación global del mundo, parece requerir de un arte que sea global en su interior, de unas novelas que admitan todo dentro de sí. Las apuntadas, a mi juicio, lo hacen, y son las primeras semillas de un arte nuevo para un mundo nuevo, o al menos para un concepto menos estrecho de mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;NOTAS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;* Este artículo fue publicado en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Hofstra Hispanic Review&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;, nº 8/9, Summer-Fall 2008, 48ss. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Analecta Literaria&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; agradece a su autor, asesor académico y consejero editorial, Dr. Vicente Luis Mora, su gentil autorización para reproducirlo y publicarlo por primera vez en una edición digital.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Enlazando con esto, escribe Harold Bloom: "¿Se permite Milton, como poeta profundo, como el auténtico arquetipo del poeta profundo moderno, conocer poéticamente un tiempo en el que él no vivió como si se tratara de hoy día?" (1991:94). Cita unos versos del Paraíso perdido: "no sabes del tiempo en que nosotros / no fuéramos como somos ahora, / a nadie conocemos anterior". Milton, a juicio de Bloom, escribe como si no hubieran existido poetas antes que él; hacerlo así sería un síntoma de la agonía del sublime, de la competición contra los antecesores, ser consciente de ello sería el síntoma "arquetípico" de la modernidad literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 Este ensayo, publicado en 2006, se completa con un artículo en Culturas de La Vanguardia, titulado "Pangea, el nuevo mundo" (21/11/2007), accesible en una versión completa en mi blog de crítica literaria: http://vicenteluismora.blogspot.com/2007/11/pangea.html.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 Terminología de Roy Ascott, que llama cibercepción, que significa "la obtención de un sentido de conjunto, la adquisición de una perspectiva a vista de pájaro sobre los acontecimientos, del punto de vista del astronauta sobre la Tierra, del punto de vista del cibernauta sobre los sistemas" (2000:97).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4 Prueba de que los autores jóvenes conocen los principios del diseño puede ser que jóvenes poetas españolas como Mercedes Díaz Villarías o Miriam Reyes provengan del mundo profesional del diseño gráfico y la publicidad visual. También este texto de Agustín Fernández Mallo: "Escribiste muchas postales con una punta de 0'5 mm y letra casi de imprenta, ornamento retórico de 2ª especie se llama a eso en Teoría del Diseño" (2008:24).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 "Quiero decirlo sin medias tintas: ningún libro puede llegar a ser algo como lo descrito si no adopta la lengua del mundo. Si no se alinea con la lógica, con las convenciones, con los principios de la lengua más fuerte producida por el mundo. Si no es un libro cuyas instrucciones de uso se hallan en lugares que NO son únicamente libros. No resulta fácil decir de qué lugares se trata: pero la lengua del mundo, hoy en día, sin duda alguna se gesta en la televisión, en el cine, en la publicidad, en la música ligera, tal vez en el periodismo. Es una especie de lengua del Imperio, una especie de latín hablado en todo Occidente. Está formada por un léxico, por una determinada idea de ritmo, por una colección de secuencias emotivas estándar, por algunos tabúes, por una idea concreta de velocidad, por una geografía de caracteres. (...) El libro, en sí mismo, no es un valor: el valor es la secuencia" (Baricco 2008:90).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6 Véase, de estos autores, Tierra de extracción, accesible en http://www.newmedios.com/tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7 Hemos descrito las leyes de este interesante tipo de novela en Pangea (2006:173-74).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8 Por eso el término "Lit(art)ure", recogido y defendido por Borràs (2008:26ss) puede ser apropiado para definir esa adjunción interna de diversas epistemes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9 "los 'nómadas digitales' (...) han sustituido la incomodidad del camello por las ventajas de la tarjetas de crédito, que les permiten convertirse en intrépidos 'navegantes' de aeropuertos y páginas Web, de aventuras sin agua por medio, sin riesgo. El antiguo paradigma de lo físico asociado a lo real está ahora en cuestión, pero todavía quedan sus metáforas, expresión de un residuo romántico" (Molinuevo 2006:22).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10 "El gusto por el laberinto es claramente un gusto por el sentido que, considerado de forma aislada, traduciría más bien una indiferencia de la modernidad ante el problema de la insignificancia" (Rosset 2004:30).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11 Cf. mi análisis sobre esa dualidad en Nocilla Dream en mi ensayo "El realismo aumentado de Agustín Fernández Mallo", incluido en La luz nueva (2007). En Joan Fontaine Odisea leemos: "lo normal es que primero / te echen del espacio. Una vez exiliado, / ya tú mismo te expulsas del tiempo. / Lo raro es lo contrario" (2005:90).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12 "los aeropuertos, las cadenas hoteleras, las autopistas, los supermercados (...) son no lugares en la medida en que su principal vocación no es territorial, no consiste en crear identidades singulares, relaciones simbólicas y patrimonios comunes, sino más bien en facilitar la circulación (y, por ello, el consumo) en un mundo de dimensiones planetarias" (Augé 2003:101).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13 Germán Sierra tiene un inteligente relato titulado "Aeropuerto (relato)" en el número 4 de la revista Kiliedro (http://www.kiliedro.com/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=156). Eloy Fernández Porta, en Afterpop, habla de una corriente, en la que estarían libros como El espacio aparentemente perdido, del propio Germán Sierra, o Nocilla Dream, que "aborda el espacio como un magma, y para ello emplea imágenes de la dispersión: de ahí la idea de las letras y signos comerciales diferidos en 'revolución cromaroortográfica' que propone Germán Sierra (...) o la descripción del desierto de Nevada como superposición de planos en Nocilla Dream, de Agustín Fernández Mallo" (2007:67).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14 Es curioso que en el mismo año aparecen dos novelas con un recurso narrativo-espacial parecido, la descripción de un parque temático abandonado justo después de construirse, colocado en un entorno desolado. Además de este Palacio del Parchís descrito por Mallo, el joven narrador Miguel Ángel Maya imagina en Últimas 2 horas y 58 minutos esta fantasmagórica imagen: "A medida que se iban acercando a la noria, el hombre se dio cuenta de que aquella noria no era un espejismo aislado sino que se estaban aproximando a un parque de atracciones... Un parque de atracciones en ruinas, oxidado, fantasma, despoblado y obsoleto... Un parque de atracciones que una vez había sido un faraónico proyecto del PRI en aquel inhóspito lugar de Sonora para lavar dinero procedente del narcotráfico y que fracasó por algún turbio asunto de presupuesto" (Maya 2008:76-77).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15 Mallo sostiene que no hay distinción entre la realidad y la ficción, pero no lo hace desde una postura, diríamos, de posmodernismo filosófico, como filosofema provocador, sino desde una interesante visión de científico: como explicó en una entrevista consultable en http://es.youtube.com/watch?v=Rh-7b3NM92I&amp;amp;NR=1, para él todo son partículas, y por tanto no hay diferencia alguna entre una vaca y la representación pictórica de una vaca; él no ve un rumiante, el está viendo partículas en ambos casos, de modo que, al final, "todo es química".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16 Cf. http://vicenteluismora.blogspot.com/2008/06/hipercrtica-de-australia-de-jorge.html.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17 J. Carrión, "Búsquedas", Kiliedro nº 6, abril 2006, http://www.kiliedro.com/kiliedro06carrion.htm.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18 De hecho, si hoy día se hace la búsqueda con esa misma serie, en el primer lugar del listado de Google aparece la página web de Carrión (http://www.jorgecarrion.com/JardinViajeFuturo.html) con el relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19 Es la desubjetivación, en tanto pérdida de humanidad, lo que convierte a esa mirada tecnológica en algo diferente: "imagínense que se hubiera descubierto entre las ruinas de las Torres Gemelas una videocámara que milagrosamente hubiera sobrevivido intacta al impacto y que conservara imágenes (...) lo que ocurriría en esos casos es que (...) habríamos visto las cosas como son, 'en sí mismas', al margen de las coordenadas humanas, al margen de nuestra realidad humana: habríamos visto el mundo con ojos inhumanos" (Zizek 2008:21) Ricardo Menéndez Salmón escribe en Derrumbe: "la cámara en el techo filmando aquel paisaje pornográfico, mientras giraba con esa lentitud, esa gravedad, esa majestad prodigiosa de las lentes que nada saben, que nada comprenden, nada interrogan, que son sólo encarnaciones de la tecnología" (2008:162).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;20 En un artículo precisamente titulado "La literatura desde Google Earth", que parte del libro de Moretti La literatura vista desde lejos, escribe Carrión: "para formarse una idea de conjunto hay que encontrar otras estrategias de análisis. De un análisis aéreo, que permita ver lo literario desde la perspectiva de Google Earth (...) me parece que es muy útil para explicar en el aula La Celestina o La Regenta dibujar un croquis de las ciudades donde las obras suceden, con las tensiones entre los espacios públicos y privados, entre margen y periferia, entre edificios simbólicamente rivales" (ABCD de las Artes y las Letras, nº 852, 01/06/2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21 "(...) el mundo es la televisión, o un subproducto de la televisión, la máquina doméstica y familiar por excelencia, la pantalla menor y mayoritaria"; Juan Francisco Ferré, "El relato robado. Notas para la definición de una narrativa mutante." Quimera 237, diciembre 2003, p. 33.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22 "Pero ¿qué es lo que nos dice el espectáculo a pesar de todo fascinante de Google Earth sobre nuestro mundo y sobre nosotros mismos? Nos dice, por ejemplo, que para las águilas o los ángeles, el mundo resulta singularmente plano y carente de matices. Nuestra sensación del lugar cuando estamos en tierra se evapora completamente al elevarnos en el aire. Visto desde lo alto, nos costará sobremanera reconocer nuestra casa, nuestra calle, la esquina donde compramos el pan. Desde lo alto, un bello parque se convierte en un juego geométrico, el Taj Mahal en un rectángulo blanco. No estamos hechos para ver el mundo como los pájaros. Ese mundo de Google Earth no es nuestro mundo"; Andrés Ibáñez, "Google Earth", ABCD las Letras y las Artes, nº 850, 17/05/2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23 "There is an obsession in these novels with connecting characters with each other, as information is connected in the World Wide Web"; en "Hysterical Realism" (Wood 2005:181). No huelga aclarar que es una de las pocas frases del ensayo que puedo suscribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;24 http://wetellstories.co.uk/stories/week1.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;25 En su prólogo a la antología Mutantes. Narrativa española de última generación (2007), coeditada con Julio Ortega, escribe Juan Francisco Ferré: "para leer este libro no es necesario, por tanto, pero ayudaría bastante (...) haber visto ciertas películas, leído ciertos libros y ciertos cómics, oído ciertos discos o canciones y prestado una atención mínima al discurso de ciertos teóricos, asistido a ciertas exposiciones u hojeado catálogos de determinados artistas contemporáneos" (Ferré 2007:20).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;26 Véase su proyecto narrativo en Internet http://www.riosperdidos.com.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;27 Con esta expresión me refiero a quienes hacen literatura retromoderna, anacrónica; afortunadamente, en la narrativa española actual última hay excelentes autores tardomodenos, que hacen narrativa basada en modelos tradicionales (sean estos modernos o posmodernos) con un rigor y calidad encomiables: Eloy Tizón, Belén Gopegui, Juan Bonilla, Ángel Zapata, Andrés Neuman, Juan Carlos Méndez, Salvador Gutiérrez Solís, Javier Cercas, Álvaro Colomer, Luis Magrinyá, Félix Romeo, Ismael Grasa, Andrés Ibáñez, etc.; véanse al efecto también los nombres citados en Mora 2007:27-28.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BIBLIOGRAFÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ASCOTT, R. (2000), "La arquitectura de la percepción", en Claudia Gianneti (ed.), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ars Telemática, comunicación, Internet y Ciberespacio&lt;/span&gt;, Làngelot, Barcelona.&lt;br /&gt;ATTALI, Jacques (1991), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Milenio&lt;/span&gt;; Seix Barral, Barcelona.&lt;br /&gt;BARICCO, Alessandro (2008), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación&lt;/span&gt;; Anagrama, Barcelona.&lt;br /&gt;BAUMAN, Zygmunt (2003), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Modernidad líquida&lt;/span&gt;; Fondo de Cultura Económica, México.&lt;br /&gt;BLOOM, Harold (1991), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Poesía y creencia&lt;/span&gt;, Tecnos, Madrid.&lt;br /&gt;BORRÀS CASTANYER, Laura (2005), "Teorías literarias y retos digitales", en Laura Borràs Castanyer (ed.), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Textualidades electrónicas. Nuevos escenarios para la literatura&lt;/span&gt;, Editorial UOC, Barcelona.&lt;br /&gt;- -(2008), "Lit(art)ure", Quimera, nº 290, enero 2008, dentro del especial "Nuevas tecnologías narrativas", coordinado por Vicente Luis Mora.&lt;br /&gt;CARRIÓN, Jordi (2007), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;GR-83&lt;/span&gt;; Edición de autor, Mataró.&lt;br /&gt;- - (2007b), "Búsquedas", en Julio Ortega y J. F. Ferré (eds), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mutantes. Narrativa española de última generación&lt;/span&gt;; Berenice, Córdoba.&lt;br /&gt;- -(2008), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Australia. Un viaje&lt;/span&gt;; Berenice, Córdoba.&lt;br /&gt;CEBRIÁN, Mercedes (2004), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El malestar al alcance de todos&lt;/span&gt;; Caballo de Troya, Madrid.&lt;br /&gt;- -(2006), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mercado Común&lt;/span&gt;, Caballo de Troya, Madrid.&lt;br /&gt;CHIAPPE, Doménico (2008), "Literatura hiperfónica multimedia", &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Letras libres&lt;/span&gt;, nº 112, marzo 2008.&lt;br /&gt;CULLER, Jonathan (1998), "El futuro de las humanidades", en Enric Sullá (Ed.), E&lt;span style="font-style: italic;"&gt;l canon literario&lt;/span&gt;; Arco Libros, Madrid.&lt;br /&gt;DELEUZE, Gilles (2005), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La isla desierta y otros textos&lt;/span&gt;; Pre-Textos, Valencia.&lt;br /&gt;FERNÁNDEZ, Javier (2005), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cero absoluto&lt;/span&gt;; Berenice, Córdoba.&lt;br /&gt;FERNÁNDEZ MALLO, Agustín (2001), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del tractatus&lt;/span&gt;; Edición Personal, Madrid.&lt;br /&gt;- -(2005), Joan Fontaine&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Odisea (mi deconstrucción); La Poesía, señor hidalgo&lt;/span&gt;, Madrid.&lt;br /&gt;- -(2006), Nocilla Dream, Candaya, Barcelona.&lt;br /&gt;- -(2008), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Carne de píxel&lt;/span&gt;, DVD Ediciones, Barcelona.&lt;br /&gt;- -(2008b), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nocilla Experience&lt;/span&gt;; Alfaguara, Madrid.&lt;br /&gt;FERNÁNDEZ PORTA, Eloy (2007), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Afterpop. La literatura de la implosión mediática&lt;/span&gt;, Berenice, Córdoba.&lt;br /&gt;FERRÉ, Juan Francisco (2003): "El relato robado. Notas para la definición de una narrativa mutante." &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quimera &lt;/span&gt;237, diciembre 2003.&lt;br /&gt;- -(2007): "La literatura del post. Instrucciones para leer narrativa española de última generación", en Julio Ortega y J. F. Ferré (eds), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mutantes. Narrativa española de última generación&lt;/span&gt;; Berenice, Córdoba.&lt;br /&gt;HOUELLEBECQ, Michel (2005),&lt;span style="font-style: italic;"&gt; La posibilidad de una isla&lt;/span&gt;, Alfaguara, Madrid.&lt;br /&gt;KUNDERA, Milan (2005), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El telón. Ensayo en siete partes&lt;/span&gt;; Tusquets, Barcelona.&lt;br /&gt;MAFFESOLI, Michel (2004), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El nomadismo. Vagabundeos iniciáticos&lt;/span&gt;; Fondo de Cultura Económica, México.&lt;br /&gt;MAN, Paul De (1991), Visión y ceguera, Universidad de Puerto Rico, Puerto Rico.&lt;br /&gt;MAYA, Miguel Ángel (2008), Últimas 2 horas y 58 minutos; Lengua de Trapo, Madrid.&lt;br /&gt;McCARTHY, Tom (2007), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Residuos&lt;/span&gt;; Lengua de Trapo, Madrid.&lt;br /&gt;MENÉNDEZ SALMÓN, Ricardo (2008), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Derrumbe&lt;/span&gt;; Seix Barral, Barcelona.&lt;br /&gt;MITCHELL, W. J.: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;E-topía: vida urbana, Jim, pero no la que nosotros conocemos&lt;/span&gt;; Gustavo Gili, Barcelona, 2001.&lt;br /&gt;MOLINUEVO, José Luis (2006), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La vida en tiempo real. La crisis de las utopías digitales&lt;/span&gt;; Biblioteca Nueva, Madrid.&lt;br /&gt;MONTERO, Javier (2002), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guerra ambiental&lt;/span&gt;, Numa, Valencia.&lt;br /&gt;MORA, Vicente Luis (2006), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pangea. Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo&lt;/span&gt;; Fundación José Manuel Lara, Sevilla.&lt;br /&gt;- -(2007), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La luz nueva. Singularidades de la narrativa actual&lt;/span&gt;, Berenice, Córdoba.&lt;br /&gt;MORETTI, Franco (2001), Atlas de literatura europea 1800-1900; Trama, Madrid.&lt;br /&gt;- -(2007), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La literatura vista desde lejos&lt;/span&gt;; Marbot Ediciones SCP, Barcelona.&lt;br /&gt;MURDOCH, Iris (1985), "Retorno a lo sublime y a lo bello", &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Revista de Occidente&lt;/span&gt; nº 44, 1/1985.&lt;br /&gt;ORTEGA Julio y FERRÉ, Juan Francisco (eds.) (2007), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mutantes. Narrativa española de última generación&lt;/span&gt;; Berenice, Córdoba.&lt;br /&gt;PLASCENCIA, Salvador (2007), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La gente de papel&lt;/span&gt;, Mondadori, Barcelona.&lt;br /&gt;RIVERO, José (2004), "Juan Benet: cartografía y proyecto", &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuadernos Hispanoamericanos&lt;/span&gt;, nº 651-652, septiembre-octubre 2004, 147-155.&lt;br /&gt;ROSSET, Clement (2004), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lo real&lt;/span&gt;, Pre-Textos, Valencia.&lt;br /&gt;SÁBATO, Ernesto (1994), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El escritor y sus fantasmas&lt;/span&gt;; Círculo de Lectores, Barcelona.&lt;br /&gt;SIERRA, Germán (1996), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El espacio aparentemente perdido&lt;/span&gt;; Debate, Madrid.&lt;br /&gt;- -(2000),&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Efectos secundarios&lt;/span&gt;; Debate, Barcelona.&lt;br /&gt;SUKENICK, Ronald (1985), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;In Form: Digressions on the Act of Fiction&lt;/span&gt;; Southern Illinois University Press.&lt;br /&gt;SUBIRATS, Eduardo (2000), "Ciudad, comunicaciones y globalización",&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Astrágalo&lt;/span&gt;, nº 16, diciembre 2000.&lt;br /&gt;VIRILIO, Paul (1997). &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El cibermundo, la política de lo peor&lt;/span&gt;; Cátedra, Madrid.&lt;br /&gt;WOOD, James (2005), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Irresponsible Self&lt;/span&gt;; Picador, New York.&lt;br /&gt;ZIZEK, Slavoj (2008), "Arte e ideología en Hollywood. Una defensa del platonismo", en S. Zizek, Jorge Alemán y César Rendueles, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arte, ideología y capitalismo&lt;/span&gt;; Círculo de Bellas Artes, Madrid, 2008.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;VICENTE LUIS MORA&lt;/span&gt;, nació en Córdoba, España, en 1970. Escritor e investigador universitario. Es Doctor en Literatura Española Contemporánea y ejerce la crítica en su blog &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Diario de Lecturas&lt;/span&gt; (http://vicenteluismora.blogspot.com) y en revistas como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Analecta Literaria&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ínsula, Quimera, Mercurio, Clarín, Siglo XXI, Cuadernos del Sur &lt;/span&gt;y varios medios digitales. Ha publicado el libro de relatos&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Subterráneos&lt;/span&gt; (DVD, 2006, premio Andalucía Joven de Narrativa 2005), la novela en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;marcha Circular 07&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las afueras&lt;/span&gt; (Berenice, 2007), y los ensayos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Singularidades. Ética y poética de la literatura española actual&lt;/span&gt; (Bartleby, 2006), P&lt;span style="font-style: italic;"&gt;angea. Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo&lt;/span&gt; (Fundación José Manuel Lara, 2006), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La luz nueva. Singularidades de la narrativa española actual&lt;/span&gt; (Berenice, 2007), y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pasadizos. Espacios simbólicos entre arte y literatura&lt;/span&gt; (I Premio Málaga de Ensayo, Páginas de Espuma, 2008). Sus últimos poemarios hasta el momento son &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nova &lt;/span&gt;(Pre-Textos, 2003), &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Construcción &lt;/span&gt;(Pre-Textos, 2005) y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tiempo&lt;/span&gt; (Pre-Textos, 2009). En la actualidad es Director del Centro del Instituto Cervantes en Albuquerque (New Mexico, USA) y Asesor Académico y miembro del Consejo Editorial de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Analecta Literaria, Revista de Letras, Ideas, Arte y Sociedad&lt;/span&gt;, Texas-Dakota del Norte-Buenos Aires.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-7517303188275798165?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/7517303188275798165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/09/el-porvenir-es-parte-del-presente-la.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/7517303188275798165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/7517303188275798165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/09/el-porvenir-es-parte-del-presente-la.html' title='El porvenir es parte del presente: la nueva narrativa española como especies de espacios'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-6665827925780991340</id><published>2009-09-08T11:16:00.000-07:00</published><updated>2009-09-08T11:19:22.179-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='MAKING IN'/><title type='text'>Cristina y Laura</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Laura? Mmmh...vos no me conoces...Pero... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;alguien se enamoró de ti hasta los tuétanos, o, mejor dicho, de tu voz en tu programa radiofónico. Alguien te busca por calles porteñas, por piscinas azules y norias oxidadas. Ya estuviste en los sueños de su mejor amigo. Ya os visteis en una azotea sevillana. Pero ahora te busca y tú prefieres que no vaya. Alguien se está recuperando de su amnesia profunda, salva sirenas, recita versos de Raúl Gómez Jattín, tiene tú número, es lo único que tiene...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Ahora mismo, son la 1.31. Yo estoy en mi habitación y estoy escribiendo a un personaje literario. No sólo le escribo si no que desenmascaro el amor loco de otro personaje que desde el principio me cayó bien. Intenté evitarlo pero ella tenía que saberlo, para mi era necesario. No se lo qué pasará después.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Vamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Cristina Gómez  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hola, Cristina...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Soy Laura. Ya sabía que había alguien enamorado de mí desde lo del programa de radio. Conocí en Sevilla al narrador de la historia que vos leíste, creo incluso que fuimos amigos, pero desde el principio fui clara, y le conté mi vida, y supo que lo nuestro no era posible. Luego él quiso escribir una novela con todo lo que no fue. Te podés imaginar que no me gusta que haya dado mi email para que yo siga contando esta historia. Es él quien quería contarla, y no yo. Lo que sucede es que han pasado muchas cosas en mi vida desde el punto final. El narrador al que vos acompañaste por Buenos Aires no tocó el timbre de mi puerta ni una sola vez. Ni siquiera sé si sigue en Buenos Aires... En fin, tampoco me importa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;No me importa porque la noche que aquel tipo amnésico marcó mi teléfono lo cambió todo. Al principio desconfiaba. Hablaba muy bizarro el tipo, e insistía en que nos veamos. Parecía nervioso. No sé, me dio miedo, pero cuando me dijo que había encontrado el libro de Jattín que él me había regalado, tuve que aceptar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Le indiqué qué colectivo había que tomar para San Telmo, el barrio donde vivo (¿conocés Buenos Aires?). Obviamente no le di la dirección de mi casa: quedamos en vernos en el boliche donde suelo tomar cerveza roja, entre Estados Unidos y Brasil, detrás de plaza Dorrego. Es el único que queda abierto a esas horas. Me vestí (creo que me pinté los labios) y salí de nuevo a la calle. Creo que casi la mitad de los pasos que di fueron a la carrera...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Perdoname, Cristina, ahora tengo que dejarte (por algo que tiene que ver con esta historia, acaban de llamarme por teléfono y tengo que salir).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Prometo escribirte apenas pueda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un beso!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;*&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-6665827925780991340?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/6665827925780991340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/09/cristina-y-laura.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/6665827925780991340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/6665827925780991340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/09/cristina-y-laura.html' title='Cristina y Laura'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-1984014784933055834</id><published>2009-08-27T11:32:00.001-07:00</published><updated>2009-08-27T11:37:08.049-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>Email de Paul Viejo a Laura Mascherano</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Laura Mascherano recibió este email, según me dijo, en mayo de 2008:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-style: italic;"&gt;Hola, no sé si existe realmente un 'resto de la historia'. Y me intriga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-style: italic;"&gt;Pero te escribo para decirte que hoy aparece una reseña de estas dos horas en el diario &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Público.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-style: italic;"&gt;Te deseo lo mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-style: italic;"&gt;Seguimos hablado,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-style: italic;"&gt;P.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-style: italic;"&gt;PD: Por dios, ¿qué estoy haciendo? ¿a quién escribo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Hola, Paul:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;sólo quería preguntarte algo que me puse a pensar el otro día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;¿Cómo tenías el email que me mandó el narrador antes de que llegue a Baires?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Saludo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Laura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-1984014784933055834?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/1984014784933055834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/08/email-de-paul-viejo-laura-mascherano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/1984014784933055834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/1984014784933055834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/08/email-de-paul-viejo-laura-mascherano.html' title='Email de Paul Viejo a Laura Mascherano'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-4915170264634504421</id><published>2009-08-21T09:41:00.000-07:00</published><updated>2009-08-21T09:53:30.285-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>Laura Mascherano</title><content type='html'>&lt;object width="445" height="364"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/KK1UjkXDAJA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;border=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/KK1UjkXDAJA&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="445" height="364"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: times new roman;font-size:130%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miguel Ángel:&lt;br /&gt;Pasó el tiempo. Me hablaste de este "experimento" (yo tampoco lo llamaría así), pero no sé dónde quedó todo. Me pediste los emails de los lectores, y yo te los envié, relamiéndome, como vos dijiste que hacías mientras esperabas. Bien, estamos a 19 de agosto. Espero algo. Espero.&lt;br /&gt;Ah, te agradezco "Laura Va". ¿Decís que "sonaba" en la novela aunque no se "oiga" o algo así? No sé si te das cuenta de que eso es interesante. Ahí hay un camino. Vos que tanto hablás del iceberg y esas pelotudeces, ¿por qué no agarrás el desafío de una vez, de frente, y hacés lo que de verdad querés, si es que querés?&lt;br /&gt;Es un consejo nomás.&lt;br /&gt;Sí, podés poner el email en el blog aunque no sé qué interés puede tener. Sos muy porno igual.&lt;br /&gt;Beso.&lt;br /&gt;Laura&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Bien, la primera música que "suena" en la novela, y que además "se oye", acompañando la primera de las huidas es &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: times new roman;" href="http://www.youtube.com/watch?v=AratTMGrHaQ"&gt;ésta&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;, y en la voz de Jeff Buckley. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Laura, tienes razón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Allá voy.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-4915170264634504421?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/4915170264634504421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/08/laura-mascherano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/4915170264634504421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/4915170264634504421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/08/laura-mascherano.html' title='Laura Mascherano'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-8917971152902271618</id><published>2009-08-07T11:11:00.000-07:00</published><updated>2009-08-07T11:25:03.617-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>Laura va</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Anoche me llegó un email de Laura. Le había hablado de esta historia y me dejó un comentario en una entrada de &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: times new roman;" href="http://miguelangelmaya.blogspot.com/"&gt;mi blog personal&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt; donde decía que también ella se relamía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;En realidad era de ella de donde provenía casi todo el miedo de llevar a cabo este proyecto de voyeurismo o de disección.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;El email supuraba cierta impaciencia, y no sé si eso me gusta o me agobia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Le expliqué que ahora estaba con &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: times new roman;font-size:130%;" &gt;&lt;a href="http://cabaretenlastripasdeldifunto.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cabaret en las tripas del difunto&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;en París, rodeado de misterios demasiado salvajes, que una vez decidiera poner "de verdad" el punto y final de esa historia, me dedicaría a ese cuidado y minucioso rastreo de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: times new roman;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Últimas 2 horas y 58 minutos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Quería darle la voz a ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Ella me reprochó que ni siquiera hubiera colgado la música que aparece en la novela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Bien, ahí va una de las canciones que no sonaba en la novela a pesar de aparecer en los lugares donde mi omninconsciencia no fue capaz de llegar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="445" height="364"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/fGbluXTjORY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;border=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/fGbluXTjORY&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1&amp;amp;color1=0x2b405b&amp;amp;color2=0x6b8ab6&amp;amp;border=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="445" height="364"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-8917971152902271618?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/8917971152902271618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/08/laura-va.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/8917971152902271618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/8917971152902271618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/08/laura-va.html' title='Laura va'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-4123836775371258280</id><published>2009-07-30T07:42:00.000-07:00</published><updated>2009-07-30T07:46:33.400-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>Respuestas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; font-family: times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tan solamente creo en la belleza de tu cuerpo&lt;br /&gt;que se marchita al ritmo de la caja del reloj&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Juan Antonio Canta&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;La mayoría de los lectores que le escribieron a Laura me han contestado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;Incluso Laura me dejó un comentario en el Blog de Migue y el Fabuloso Trompetista Invisible. Se lo agradezco, porque aunque me relamiera también temía su respuesta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: times new roman;"&gt;So, let it be.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-4123836775371258280?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/4123836775371258280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/07/respuestas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/4123836775371258280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/4123836775371258280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/07/respuestas.html' title='Respuestas'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-1630172540287997777</id><published>2009-07-22T08:14:00.000-07:00</published><updated>2009-07-22T08:18:09.422-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>E-mail</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Éste es el email que he escrito a algunos lectores:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Hola, [...]:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;soy Miguel Ángel Maya, el autor de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:times new roman;" &gt;Últimas 2 horas y 58 minutos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Te escribo para comunicarte un "experimento" que se me ha ocurrido. Verás, después de la publicación del libro, Laura me escribió varios emails quejándose porque yo había escrito su dirección de correo electrónico invitando al lector a que le escribiera. Al principio se enfadó, pero luego le empezó a divertir la historia e incluso me sugirió un par de cosas. Era como si quisiera seguir en aquel libro, como si, después de todo, no le hubiera disgustado del todo lo que hice. Al principio se lo tomó como una venganza o algo así, pero después fue asumiendo que podía ser una cosa bonita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Han pasado varios meses, y me consta que entre algunos de los lectores que le escribieron mantuvieron cierta correspondencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Bien, pues lo que se me ha ocurrido es crear un blog con esa parte de la historia que en algunos casos continuó a través de los emails, y con los emails que la propia Laura me fue escribiendo a mí. Por otra parte, le he ido dando vueltas al hecho de que en la novela aparecen muchas músicas que en cierto modo forman parte de la narración. Mi idea es colgarlas también en el blog. Quiero combinar todo eso con algunas reseñas de la novela que me parecieron interesantes, así como mis puntualizaciones a esas reseñas. No sé, he querido que ese blog sea una especie de desván de todo lo que gira en torno a la novela. Es una cosa que haré muy poquito a poco, sobre todo porque ando bastante atareado, pero creo que puede ser una idea bonita que tampoco sé adónde me llevará.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;En fin, te escribo para comunicártelo y también para preguntarte si tendrías algún inconveniente en que usara en el blog los emails que le escribiste a Laura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;El blog es éste: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Muchas gracias y un abrazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:times new roman;" &gt;Miguel Ángel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Espero respuestas.&lt;br /&gt;(También) me relamo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-1630172540287997777?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/1630172540287997777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/07/e-mail.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/1630172540287997777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/1630172540287997777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/07/e-mail.html' title='E-mail'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7801308782568297555.post-3255697479126617501</id><published>2009-07-21T04:24:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T07:45:30.948-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='making off'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='últimas 2 horas y 58 minutos'/><title type='text'>Acerca de este proyecto</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:lucida grande;font-size:130%;"  &gt;Las razones por las que mucho tiempo después de la publicación de la novela me he decidido a crear el blog &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS"&lt;/span&gt; son varias y no del todo conscientes.&lt;br /&gt;Son razones que venía rumiando desde hace tiempo, y el empujón definitivo me lo dio Braulio García Jaén en una conversación que tuvimos ayer entre el Bar Brillante y la boca del metro de Atocha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a las peculiaridades de la novela, quizás debía haber creado este blog mucho antes. Quizás la voluntad de novela interactiva, tal vez se habría acentuado y habría sido más productivo para mí como autor (no digo ya para el enmarronado narrador) como para el lector que se hubiera decidido a seguir el juego. Porque en la novela había implícito un juego que tal vez de haber estado respaldado por un simple blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Últimas 2 horas y 58 minutos&lt;/span&gt; fue publicada en abril de 2008 por la Editorial &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lengua de Trapo&lt;/span&gt;, después de ganar el Premio Cajamadrid de Narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo que tal vez tenía que haber creado este blog antes por dos motivos principales: por una parte, porque en la novela aparecen continuamente referencias musicales y canciones que forman parte de la trama o que son importantes desde el punto de vista narrativo. Habría sido muy fácil colgar esas canciones para que el lector que hubiera tratado de ir más allá del texto, no hubiera tenido que recurrir a Youtube para escucharlas mientras "sucedían" en la novela, mientras "sonaban". Por otra parte, la novela termina con el narrador "traicionando" definitivamente a su protagonista principal al darle al lector su email para que ella siguiera contando la historia. El email era éste: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;lauralunamascherano@yahoo.com.&lt;/span&gt; Laura me escribió varios emails desde Buenos Aires para reprocharme el hecho de que hubiera dado su correo electrónico a un lector desconocido. Después me confesó que empezó a divertirse con esa doble vida de persona y personaje literario. Todo eso querría contarlo aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto lo de la música como lo de los emails y la continuación de la historia espero, poco a poco, subsanarlo aquí. Cuando se trate de esa continuación de la novela (emails, correspondencia con lectores, correspondencia entre el narrador y Laura) hablará el narrador de la historia, o bien Laura, o bien alguno de los lectores que se atrevieron a escribirle y con los que Laura mantuvo una correspondencia. En ese caso las entradas serán en cursiva y tendrán la etiqueta &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS", "MAKING IN"&lt;/span&gt;. Cuando pretenda dar alguna explicación como autor, o bien colgar alguna reseña, crítica, entrada o acontecimiento relacionado con el libro escribiré en redonda y con la etiqueta &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS", "MAKING OFF"&lt;/span&gt;. Si se me ocurre alguna otra cosa ya os iré avisando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Breve Post Data:&lt;br /&gt;Me estoy pensando (Amenazo con) trasladar este ejemplo a los proyectos literarios de largo aliento que me traigo entre manos: las novelas con (o contra) las que lucho desde hace años, de modo que a través del blog, el tan hipotético como improvable lector, tenga un clavo ardiendo al que agarrarse o pueda, simplemente, seguir el proceso de escritura. No escribiré las novelas en directo, sino que iré contando el proceso, en una suerte de "tomas falsas" o "making-off" de eso en lo que poco a poco vaya quedando el libro. Mi idea es narrar con la mayor honestidad posible el desaliento, la lucha, los placeres, los obstáculos, y el día a día de esa escritura, con las alegrías y las decepciones, así como todas aquellas circunstancias, azares, músicas, estados de ánimo, silencios, ruidos, trampas, y el sinfín de etcéteras que irán surgiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo ello, sin embargo, daré cuenta en el blog &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"MIGUE Y EL FABULOSO TROMPETISTA INVISIBLE".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Bienvenido, pues, a la trastienda, a la continuación, a lo que había detrás o después de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Últimas 2 horas y 58 minutos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7801308782568297555-3255697479126617501?l=ultimas2horasy58minutos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/feeds/3255697479126617501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/07/acerca-de-este-proyecto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/3255697479126617501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7801308782568297555/posts/default/3255697479126617501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ultimas2horasy58minutos.blogspot.com/2009/07/acerca-de-este-proyecto.html' title='Acerca de este proyecto'/><author><name>Miguel Ángel Maya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14975732285409206625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_OImohqqmxLw/TE3cszrMQ5I/AAAAAAAAB10/NhwZwFJCeMk/S220/migue+y+el+fabuloso+trompetista+invisible.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
